¿Por qué el Gobierno dejó escapar el dólar?Economía 

¿Por qué el Gobierno dejó escapar el dólar?

A los economistas les preocupa que el Banco Central no pueda intervenir antes de que el dólar supere los $50. Sus suspicacias tienen menos que ver con cuestiones estrictamente financieras porque el préstamo del FMI blinda el programa financiero, sino porque una nueva corrida cambiaria le abre dos nuevos frentes a la política económica en forma de círculos viciosos.

El programa monetario del Banco Central se maneja con una zona de no intervención que evoluciona día a día y que, para mañana, no le permite vender dólares a menos que la cotización mayorista cruce los $50,22. “Sin duda el ancho de la banda es demasiado amplio. Y un dólar en el techo va generar un impacto inflacionario importante. El FMI no lo deja vender nada”, resumió Hernán Hirsch, economista de FyE Consult.

Solo cuando la cotización cruce el techo de esa zona, el Banco Central podrá vender hasta 150 millones de dólares diarios. Por el contrario, cuando cruza el piso teórico -que hoy fue de menos de $39-, el Banco Central puede comprar reservas como pasó en enero. Por eso hoy Sandleris subió la tasa de interés e intentó sacar la mayor cantidad de pesos de circulación y además intervino en el mercado de dólar futuro para suavizar las expectativas de devaluación.

Así y todo, entre las 14:55 y las 15 horas, un puñado de operaciones por un total de 9 millones de dólares hizo saltar la cotización de la divisa, no porque muchos pesos se fueran al dólar, sino porque los dólares “se niegan” a pasarse a pesos cuando el peso está siendo la moneda que más pierde en el mundo por segundo año consecutivo.

El riesgo país salta a 783 puntos y le suma presión al dólar

“El Banco Central tiene pocos instrumentos y se necesita un poco de tiempo para que se sienta el endurecimiento de su política monetaria”, explicó a LPO Federico Furiase, economista y director de Eco Go.

“Tampoco hay reservas para defender una banda angosta, sería arma de doble filo defender una banda más angosta con 20.000 millones de reservas netas”, advirtió Furiase.

“Creo que deberían lanzar la subasta por venta de dólares del Tesoro. Si no lo controlan rápido, puede convertirse en corrida nuevamente”, consideró el analista Christian Buteler para quien “Hay que ver si con la tasa y absorbiendo pesos alcanza a evitarla”.

Las suspicacias vinieron de los traders. “¿Por qué no aparecieron los bancos públicos si nueve millones son chirolas al lado de lo que pierden por la devaluación?”, se preguntó un operador que sugirió que la razón debía estar vinculada al 12% de competitividad perdida desde septiembre por la inflación y la necesidad de recaudar vía retenciones.

En Wall Street la visión es otra y apuntan a la mala praxis de Guido Sandleris. Según su lectura, el Banco Central se apuró a bajar la tasa, cambió reiteradas veces de objetivo respecto de cumplimiento y sobrecumplimiento de la meta de crecimiento cero de los agregados monetarios y no acompañó con suavidad a la cotización al piso de la banda, sino que profundizó la baja de tasas. Cuando cambiaron los condicionamientos internacionales y se dio un fuerte movimiento de capitales hacia China, el dólar pasó en pocos días -y con muy escaso volumen-, del piso de la zona de no intervención al centro y no los puntos de equilibrio dólar-tasa del pasado ya no equilibran la demanda de pesos.

Con mayor riesgo país por la persistencia de la incertidumbre política, a fines de febrero comenzó el desarme de fondos de inversión y el regreso al dólar. “Ya casi no hay tenencias de pesos en manos de extranjeros”, agregó la fuente consultada.

Las suspicacias vinieron de los traders. “¿Por qué no aparecieron los bancos públicos si 9 palos son chirolas al lado de lo que pierden por la devaluación?”, se preguntó un operador financiero que sugirió que la razón debía estar vinculada al 12% de competitividad perdida desde septiembre por la inflación más alta de la esperada y la necesidad de recaudar mediante retenciones en la medida en que cae la recaudación interna.

“Con dos operaciones locas, igual que ahora, fue como arrancó la corrida cambiaria el año pasado, cuando cruzó los $23”, agregó el operador.

Y aunque por ese lado puede ser que al Gobierno le sirva que el país vuelva a tener la competitividad de noviembre, también es cierto que una nueva suba del dólar es un problema por partida doble para el Gobierno. En primer lugar, significa más “sufrimiento” para los votantes porque recalienta la inflación y el termómetro de la calle. En segundo lugar, porque los subsidios están atados al dólar. Si la divisa se dispara, el déficit fiscal también.

“Pero poner un techo al dólar no resuelve el problema de la Argentina. El problema de fondo es que el gobierno pretende mantener un déficit externo de cuenta corriente de cerca de 2% del PBI en una situación pre-default. No se puede estabilizar la economía con ese déficit externo y 750 puntos básicos de riesgo país”, agregó Hirsch. 

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