Un ciclo de cine francés a la cartaEspectáculos 

Un ciclo de cine francés a la carta

Casi todos los géneros y un puñado de estrellas están representados en Les Avants Premieres

En un contexto en el que es cada vez más difícil ver cine producido fuera de la poderosa industria de Hollywood, el ciclo Les Avant Premieres se ha convertido en una saludable tradición en Buenos Aires. Que aquí hay un público para las películas francesas queda demostrado cada año: las entradas para las funciones suelen agotarse, una señal de que la selección de películas para este evento apoyado por la embajada de Francia en la Argentina siempre es criteriosa.

En esta edición, la número once, habrá films con actores de mucho renombre (Catherine Deneuve, Juliette Binoche, Mathieu Amalric, Audrey Tatou) y una visita confirmada, la del director Stéphane Brizé, un habitué del prestigioso Festival de Cannes. En total son diez largometrajes que se proyectarán en diferentes salas del Cinemark Palermo (Beruti 3399, con entrada general de $170, y chequeras de cinco y diez entradas a $765 y $1400, respectivamente), a partir de mañana y hasta el 3 de abril.

Brizé acompañará las proyecciones de
La guerra silenciosa, una historia que pone el foco en el conflicto entre la clase obrera francesa y el poder económico en tiempos de plena crisis del proletariado. “Hay una guerra desatada contra los trabajadores”, aseguró Brizé cuando estrenó su film en Cannes. Empezó a escribirlo cuando se enteró de la pelea de los trabajadores de Air France por evitar 3000. “Es lógico que ese tipo de decisiones genere la ira de mucha gente, y esta película es una manera de legitimarla como expresión del sufrimiento”, señaló el cineasta.

La veterana Catherine Deneuve (cumplió 75 años en octubre) es la estrella absoluta de
La última locura de Claire Darling, en la que la realizadora Julia Bertucelli recurre al realismo mágico para endulzar un poco una historia de evidente tono trágico. Con la certeza de que será el último día de su vida, la protagonista resuelve rematar todos sus bienes, una determinación que pondrá en alerta a su hija, encarnada por Chiara Mastroianni (hija de Deneuve y el inolvidable Marcello Mastroianni).

Aun con un título que remite al pastiche televisivo de Marcelo Tinelli,
Nadando por un sueño tiene una línea argumental atractiva: un grupo de cuarentones hundidos en una crisis existencial decide crear el primer equipo local de natación sincronizada. Sin buenos resultados al principio, contratan para que los entrene a una excampeona de ese deporte que tiene algunos problemas con el alcohol. Mathieu Amalric se vuelve a lucir interpretando a un depresivo que intenta recuperarse con el apoyo de su esposa (Marina Föis) y el inesperado incentivo de una actividad para la que no creía estar preparado.

Sutil y agridulce

Juliette Binoche brilla en
Doble vida, película de Olivier Assayas -uno de los cineastas franceses más talentosos de su generación-. Aquí encarna a una actriz estancada en una popular serie de TV que ya no le resulta gratificante y que también sufre con la crisis de su pareja, un editor de libros que busca adaptarse a un mundo dominado por la tecnología. En el marco de una comedia sutil y agridulce en la que se pueden percibir claras huellas del estilo de Woody Allen, Assayas reflexiona sobre el fin de la era analógica, de las ideas fuertes y del compromiso intelectual. Una especie de
El gatopardo actualizado al siglo XXI.

Una de las curiosidades de esta edición es
La bruma, exponente de un género que normalmente no está asociado con el cine francés, más allá del anómalo antecedente de
Alphaville, la singular distopía que dirigió Jean-Luc Godard en 1965. El canadiense Daniel Roby se las arregla muy bien con un presupuesto modesto para un producción de este tipo y consigue presentar una París sin electricidad, agua ni alimentos. Una familia intenta sobrevivir en ese ambiente desolador, diseñado con mucha imaginación en una película que pertenece a la misma estirpe cinematográfica de muchas joyas del cine de clase B.

Completan la nutrida programación
Mi mascota es un león, un film de Gilles de Maistre más orientado al público infantil que se exhibirá doblado el español;
Un amor imposible, de la siempre interesante Catherine Corsini;
El emperador de París, ficción de Jean-François Richet ambientada en la época de auge de Napoléon Bonaparte que narra las peripecias de la agitada vida de François Vidocq, pionero de la investigación privada que inspiró a Victor Hugo para su novela
Los miserables;
Les estivants, dirigida y protagonizada por la talentosa Valerie Bruni-Tedeschi.

En liberté! es una comedia de Pierre Salvadori que incluye en el reparto a Audrey Tatou (Amélie);
Vivir deprisa, amar despacio, intensa historia de romance masculino dirigida por Christophe Honoré; Nos batailles, reflexión sobre la paternidad de Guillaume Senez;
Le vent tourne, un drama amoroso que se desarrolla en el encantador paisaje del Macizo de Jura, al norte de los Alpes;
Llenos de vida, dirigida y protagonizada por Agnès Jaoui (El gusto de los otros, un film que vendió cuatro millones de entradas en Francia), y
La belle et la belle, de Sophie Fillières, protagonizada por dos mujeres del mismo nombre (Margaux) y distintas edades (20 y 45) que tienen muchas más cosas en común.

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