Un complejo mercado laboral, el marco del día del trabajadorEconomía 

Un complejo mercado laboral, el marco del día del trabajador

Los números del empleo son frágiles. “El empleo registrado privado se redujo con respecto a marzo de 2018 en todas las ramas de actividad”, sentencia la Encuesta de Indicadores Laborales del Ministerio de producción y Trabajo (EIL). Todas las empresas se vieron afectadas: entre las de 10 y 49 trabajadores hubo una baja del 2,7%, entre 50 y 199, del 2,1% y de más de 200 trabajadores fue del 2,4%. En este contexto, el 85,4% de las empresas no va a hacer cambios con respecto a su dotación de personal, mientras que el 6,9% va a aumentarla pero el 7,7% va a disminuirla.

El último informe del Ministerio de Producción y Trabajo (todavía cuesta acostumbrarse a que el mundo laboral no tenga su propio ministerio) pasó un poco desapercibido frente a los cimbronazos del dólar, pero tiene datos (algunos alarmantes) para destacar. El primero, cómo el mercado laboral se vio afectado por un 2018 muy difícil en términos económicos. En un año, desde febrero de 2018 a febrero de 2019 se perdieron 159.400 puestos asalariados registrados. También hubo una baja de 36.000 trabajadores independientes.

Empleados públicos


El empleo en el sector público

, por otra parte, se mantiene estable, con 3.140.000 trabajadores (aunque podrían llegar a 3.800.000, según FIEL). Hubo, según los registros del Sistema Integrado de previsión Argentino (SIPA) un aumento interanual de 4700 trabajadores, “mayormente por la incorporación de personas a los municipios”, aclaran en la presentación del informe. Es decir, no se logra bajar los niveles de empleo público, una meta del Gobierno nacional que, aunque logró reducir levemente sus planteles, no tiene incidencia en las decisiones provinciales y municipales.

Hay que tener en cuanta que el total de trabajadores registrados del sector privado solo llega a 6.148.000 según SIPA, mientras que en el sector público hay más de 3 millones.

El trabajo de la OCDE llamado “Panorama de las Administraciones Públicas de América latina y el Caribe”, de 2017, advierte que “el empleo público en la Argentina está por encima del promedio regional.En 2014, el empleo público en Argentina era el 18% del empleo total, la tercera mayor participación en la región, donde el promedio era de 12%, y no muy por debajo de la media de la OCDE de 21,3% (con servicios de calidad). Entre 2009 y 2014, el empleo público como porcentaje del empleo total aumentó a un ritmo más rápido que el promedio regional. El incremento en Argentina se debe en parte a un aumento del empleo a nivel subnacional en ocupaciones de servicios”. Sin embargo, en la medida en que el empleo privado formal no crezca, es más difícil lograr que el público decrezca, algo que saben muy bien los municipios.

Por sector

El Indice de Producción Industrial (IPI), medido por FIEL, da una caída de 11,6% de marzo de 2018 a marzo de 2019. “El 30% del empleo industrial proviene del sector de los alimentos”, explica Bernardo Díaz de Astarloa, Subsecretario de Desarrollo y Planeamiento Productivo del Ministerio de Producción y Trabajo. Comercio y reparaciones perdió 44.300 trabajadores formales en un año, mientras que las industrias manufactureras perdieron 69.500 en el mismo período, registrando las mayores caídas en el empleo. Le sigue transporte, almacenamiento y comunicaciones con 19.600 y construcción con 11.500.

Los (pocos) sectores que crecieron de feberero de 2018 a febrero de 2019 fueron explotación de minas y canteras 5.500 trabajadores más, y agricultura, ganadería, caza y silvicultura con 1.600 más, “con el campo traccionando después de una muy buena cosecha fina”, aclaran desde el ministerio.

La construcción, por otra parte, registra una caída de 11.500 trabajadores, aunque confirman que en términos desestacionalizados aumentó por tercer mes consecutivo.

Los salarios de los trabajadores registrados sufrieron una perdida del 8,8% salario real, o de bolsillo, con un aumento interanual del 36,2%, a febrero de 2019, con una remuneración promedio de $38.242. En enero la caída se suavizó con el pago por parte de algunas empresas de sumas extra por única vez.

Expertos aseguran que si el salario real no hubiera caído, probablemente los despidos se habrían multiplicado porque las pymes, que son las mayores empleadoras del país, sufrieron la estanflación sin las espaldas de las compañías más grandes. Todas las empresas, de todos los tamaños, y también los trabajadores esperan la reactivación, el fin de las peleas políticas y acuerdos para salir adelante. La única manera en positivo de festejar un 1° de mayo.

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