“Era en abril”: el hit más triste de la música argentina y una confusión que aún persigue a Baglietto y GarréEspectáculos 

“Era en abril”: el hit más triste de la música argentina y una confusión que aún persigue a Baglietto y Garré


“Era en abril” no sólo ayudó a que el primer disco de Juan Carlos Baglietto, Tiempos difíciles, se convirtiera en un suceso, sino que hoy en día es su hit más escuchado en Spotify Fuente: Archivo – Crédito: Rafael Yohai

“No busques hermano el camino mejor / que ya tengo el alma muda de gritarle a Dios”. Hermano, camino, Dios. Hay algo de la jerga de los cancioneros de misa que se apropió del folk en la segunda mitad de los años 70 para sumar sangre joven a la iglesia, pero también bastante de tango rabioso en eso de enfrentarse a Dios a los gritos. Entre esos extremos,

Juan Carlos Baglietto

y Silvina Garré hicieron, acaso, el hit más triste de la historia de la música popular argentina: la historia de un embarazo perdido que cantada a dúo (entre Bárbara y Dick y Porsuigieco) se convirtió en un emblema del largo invierno de Malvinas y la decadencia precipitada de la Dictadura.

Un video rescata en You Tube una de las primeras apariciones de lo que a partir del éxito de una avalancha de canciones mayormente acústicas se conoció como Trova rosarina, nombre que dialogaba con la otra trova, la cubana, la que definió un universo estético de izquierda a partir del suceso de Silvio Rodríguez y Pablo Milanés en Buenos Aires. Juan se ve allí como un príncipe hippie a destiempo y en Silvina se distingue un brushing fatalmente fechado en 1979. En el momento más dramático de la canción, Juan y Silvina (así se hubieran llamado de haber surgido de la usina pop de “Música en Libertad”, por ejemplo) toman envión: “Estamos pensando, sería mejor/el marchar los tres, que quedarnos dos”. En el video, el tercero es un joven de sweater rojo que la cámara siempre toma de perfil y que tras esa declaración suicida arremete con un ornamento espiralado sobre el piano.

Fito Páez

, el arma secreta, naturalmente. El joven maravilla de apenas 19 años que se iba a comer la escena porteña, primero, y el país entero después.

Eran tiempos difíciles y “Era en abril” se publicó en el lado A del álbum Tiempos difíciles en, justamente, abril de 1982. No se había escuchado el sonido suave y evocador de la flauta traversa desde los tiempos de Nito Mestre en Sui Generis y la seducción de fogón de Juan Carlos Baglietto y Silvina Garré hicieron el resto.

A partir de ese retorno a lo folk en medio del cisma underground, Baglietto consiguió un hito: su disco fue el primer álbum debut en alcanzar las 30 mil copias en lo que aún entonces se buscaba en las disquerías como “progresiva nacional”.
Tiempos difíciles fue oro en un contexto de guerra: las radios tenían prohibido pasar música en inglés y los programadores echaron mano al hasta entonces ninguneado (excepto por algunos disc-jockeys trasnochados) “rock nacional”.


La Trova Rosarina, hoy: Adrián Abonizio, Jorge Fandermole, Juan Carlos Baglietto, Silvina Garré, Rubén Goldín y Fabián Gallardo se reunieron este año para una serie de shows, desde el Festival de Cosquín hasta el Teatro Colón Fuente: Archivo – Crédito: Alejandro Guyot

Adjudicarle el éxito comercial del disco a la censura militar sería tan errado como mezquino.
Tiempos difíciles expresa una coyuntura artística insoslayable. Establecía un puente entre lo que se empezaba a llamar entonces “proyección folclórica” y el cancionero
rocker de guitarreada: de “Amor de primavera”, de Tanguito, a “Humanos”, de Pastoral; de los hits de Charly García para Sui Generis a la rusticidad campera de León Gieco y los himnos políticos de Piero. La aparición de la banda de Baglietto era el resultado de una incubadora de músicos y compositores rosarinos como no se había visto desde los tiempos de Los Gatos. El precoz Rodolfo Páez (que aportó la discepolliana “La vida es una moneda” y “Puñal tras puñal”), Adrián Abonizio y Jorge Fandermole (“Fander”) el autor de…sí, “Era en abril”.

No solo no era cierto que Garré había perdido un bebé de Baglietto sino que Fandermole tenía escrita la canción desde más o menos 1971, cuando tenía 15 años y ellos no eran pareja

Como si fueran un Fleetwood Mac a orillas del Paraná, la relación sentimental entre Juan y Silvina hizo que muchos confundieran la ficción de la canción con la realidad de la pareja. No solo no era cierto que Garré había perdido un bebé de Baglietto sino que Fandermole tenía escrita la canción desde más o menos 1971, cuando tenía 15 años y ellos no eran pareja. Ni siquiera expresaba alguna arista biográfica. “No tiene que ver con ninguna experiencia personal o cercana. Es la construcción de una ficción triste que no volvería a hacer porque podría haber usado otra más interesante. Viene de una historia en la que uno quiere expresar algún rasgo de tristeza”, dijo Fandermole mucho tiempo después en una entrevista para TN. Como fuera, resulta de una madurez y una gravedad asombrosas para un compositor quinceañero.

“Era en abril” es el hit del otoño argentino (los otoños eran más grises y fríos entonces) y expresa una melancolía extrema (se habla de una vida perdida) que trascendió a su tiempo (difícil) y contexto. Es la canción más escuchada de Juan Carlos Baglietto en Spotify (3.312.258 clicks) y en cada uno de los posteos que se hicieron en Youtube se suceden una y otra vez los usuarios que dejan testimonio de sus experiencias personales: hijos que no llegaron, hijos que ya no están. Hasta una fundación creada para la contención de padres que perdieron a sus hijos durante el embarazo o después del parto lleva el nombre de la canción.

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