La peste porcina china y el derrumbe del precio de la sojaEconomía 

La peste porcina china y el derrumbe del precio de la soja

Si el aleteo de la mariposa en Beijing puede provocar un temblor en los Angeles, de acuerdo a la teoría del caos, la peste porcina china está ocasionando una fuerte baja en el precio de la soja, nuestro principal producto de exportación. Es que China, en vez de importar la soja para alimentar a los cerdos, está comprando directamente la carne de cerdo.

La realidad suele ser contradictoria. Argentina le exportará parte de esa carne de cerdo que el gigante asiático necesita con urgencia después de haber sacrificado 100 millones de porcinos por culpa de la enfermedad viral.

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Pero el país sufre por el derrumbe de la cotización de la oleaginosa que cayó en el mercado internacional desde US$ 350 a los US$ 304 actuales. El precio interno es aún más débil. Restadas las retenciones en torno a 28% y otros costos araña US$ 210.

De acuerdo con el economista Juan Manuel Garzón de la Fundación Mediterránea, el precio promedio de la soja en los últimos 3 años fue US$ 370 por tonelada y en los últimos 10 años, US$ 429; “valores que lucen muy lejanos a los actuales”. Este escenario no es indiferente al Gobierno que requiere que los productores liquiden divisas para tranquilizar al dólar. Según Gustavo López, de Agritrend, la producción vendió unas 17 millones de toneladas de soja de un cosechón de 55 millones. Es la misma cantidad que el año pasado cuando la cosecha, por culpa de la sequía, era 20 millones de toneladas menor. El consultor Ricardo Baccarin añade que solo 7 millones de esas toneladas se comercializaron con precio. El resto fue con la modalidad de precio a establecer. Pura incertidumbre.

En el campo muchos se financiaron con el trigo y el maíz. Y hay poca resignación a estos valores de la soja. Prefieren esperar a que la cotización mejore. Otros, inquietos por el clima electoral, parecen más dispuestos a liquidar.

Hay más factores que influyen en la caída del precio de la soja. López menciona la guerra comercial entre Washington y Beijing sin resolución a la vista. China le compra soja en cómodas cuotas y le aplica aranceles en represalia a las trabas a sus productos en EE.UU. Un dato: a fines de abril las ventas acumuladas a China por parte de EE.UU. llegaban a 5,7 millones de toneladas. Un año antes habían alcanzado las 26 millones. En total las importaciones chinas de la oleaginosa bajaron 26%.

Hacia delante no esperan una mejora. Con lluvias torrenciales en EE.UU. se verifica una menor siembra de maíz y una apuesta mayor por la soja. El mercado de Chicago lo reflejó la semana pasada cuando el maíz subió 5 dólares por tonelada y la soja descendió 9 dólares.

La buena noticia pasa por la apertura del mercado chino para la carne de cerdo argentina, junto con la habilitación de unos 25 nuevos frigoríficos exportadores de todas las carnes. “De esta forma Argentina nivela su posibilidad de acceso con la de otros países exportadores y competidores como Australia, Estados Unidos, Brasil y la Unión Europea. China posee el mercado de carnes más grande del mundo”, alivia Garzón.

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