Un emparejamiento de  irónicos

Se ha formado una pareja: Gildo Insfran se apropió de los modales de su ministro Jorge González. Solo falta que aparezcan en el canal oficial, burlándose de sus ocasionales críticos.

Se puede escuchar a uno u otro ministro pero sus palabras se toman para el chiste, aunque este chiste signifique que día a día los ciudadanos vayan perdiendo calidad de vida, calidad institucional y los pilares de la democracia se vuelvan la nada misma.

La burla está siempre presente hacia los formoseños, como lo ha estado a través de los abusos de la pandemia, los abusos, los encierros y los privilegios entre fiestas clandestinas y vacunatorios VIP mientras que muchos ni siquiera podían ver a sus familiares o despedirlos para siempre.

En el medio, se recambian funcionarios para que nada cambie, se sostienen aquellos casi tan desgastados  y leales a la obediencia debida. Se vuelve a insistir con la reaparición de personajes nefastos para la memoria de aquellos que perdieron familiares, sus emprendimientos o fueron salvajemente reprimidos cuando protestaron por su derecho a transitar o trabajar, derecho tutelado en la Constitución Nacional.

¿Juicio o revancha?

Con la excusa de un juicio de lesa humanidad que se inició esta semana en la provincia de Formosa, contra funcionarios del Superior Tribunal de Justicia que funcionó durante la dictadura, arribó a la provincia un personaje repudiado por su filiación con aquellos montoneros que asesinaron a soldados formoseños en el ataque al regimiento de Infantería de Monte 29 el 5 de octubre de 1975.

Se trata del Secretario de Derechos Humanos de la Nación, Horacio Pietragalla Corti, cuyos padres Horacio Pietragalla padre y Liliana Corti que en 1975 se habían mudado a Resistencia, donde tenían un negocio de venta y reparación de máquinas de escribir. Pero era una pantalla que ocultaba una activa base montonera, no solo en Chaco sino en todo el nordeste.

Ese fue el punto de concentración de los autos y camionetas que trajeron desde distintas provincias a los montoneros que atacaron el cuartel formoseño. Allí se formó la columna que irrumpió en el Regimiento de Infantería de Monte Número 29. El copamiento no salió como esperaban. Los soldados que estaban de guardia aquel domingo a la siesta no se rindieron; el combate duró treinta minutos y hubo 24 muertos.

Distintas interpretaciones

Los apellidos Pietragalla Corti fueron convocados a Formosa en razón de la violación de Derechos Humanos por los abusos en la pandemia pero ya venía con el discurso preparado, “En Formosa no se violan los Derechos Humanos”, solo hay violencia institucional. 

En el medio Human Rigth Watch y Amnistía Internacional planteaban las denuncias en los tribunales internacionales. El mensaje era un apoyo al incondicional “Gildo”, un amigo del presidente Alberto.

Los formoseños no solo sufrían a su propio gobierno, sino también la complicidad del gobierno nacional. Por suerte la Corte Suprema puso las cosas en su lugar y la provincia volvía a formar parte de la Argentina respecto de la vigencia de la Constitución Nacional. Todos, absolutamente todos los recursos planteados en la justicia federal, fueron favorables a aquellos que veían conculcados sus derechos.

Pero los ideólogos de las violaciones a los DDHH como sus cómplices permanecen impunes, aunque cuando llegaron las elecciones los escondieron porque daban vergüenza ajena, porque eran piantavotos, porque eran la cara visible de los abusos. 

Insfrán se había escondido antes en una burbuja y dejó que otros se incendiaran como bonzos al ejecutar las ilegalidades que a esta altura de las circunstancias, quizás ni Insfrán siquiera había ordenado.

Pero la burla de aquel Ministro que se reía y descalificaba a todos desde la red de medios sostenida con el presupuesto público, empieza a aparecer de nuevo en la superficie después de un tiempo en el ostracismo. 

Nadie lo quería cerca para la foto pero los tiempos electorales pasan y aquellos que no tienen problema para los trabajos sucios, son los más útiles para el régimen. Hay que tenerlos por ahí escondidos pero hay que tenerlos.

Otras violencias

Cuando Pietragalla pisó Formosa, la amnesia de haber denunciado “violencia institucional” se transformó en un convenio para educar a la policía en Derechos Humanos. En la justicia hay cientos de denuncias por apremios, torturas, vejaciones, detenciones ilegales, abusos, violaciones a los DDHH que no han tenido una sola letra en el trámite judicial, es decir, hay impunidad para los policías que espiaron, que golpearon, que abusaron.

La cara visible, el Ministro de Gobierno, Jorge González, volvió a los medios para hacer lo que hizo durante toda la pandemia, burlarse de los formoseños. “La policía es garante de los derechos humanos” aseguró e invirtió la carga de la prueba en la oposición por tener “intereses particulares, egoístas y partidarios en estas cuestiones”. 

Es decir, fueron denunciados desde el gobernador, pasando por él, los jefes y uno por uno los policías en la justicia pero lejos de que avanzaran las investigaciones no se movió un solo papel en la justicia de Insfrán. Como era de esperar.

Ahora simularon con Pietragalla la apropiación de quienes tienen o no derechos humanos y quienes son o no los tutores de los mismos y lo peor, aquellos que los violaron son los garantes institucionales de protegerlos. Una grosera burla hacia la ciudadanía y que aparte debe tomarlo como ellos quieren, al pie del relato.

Si no son compañeros

Mientras tanto sigue la persecución a ancianos vinculados a la dictadura según la mirada de fiscales y jueces militantes. Formosa es la única provincia en donde se juzga a magistrados provinciales, cuando en su momento el responsable directo de los amparos y los Habeas Corpus, era el juez federal de Formosa, que curiosamente, amigo personal de Insfrán, salió sobreseído como otros proveedores del estado, también amigos militares del séptuple gobernador.

La república de Formosa tiene su propia fuerza de gravedad, las leyes son las mismas que en el resto de la Argentina pero se deforman al pasar el Bermejo y aquellos que deberían estar en el banquillo de los acusados, son los acusadores. No importa lo que hagan, otros serán los juzgados, nunca ellos.

Opresión pero con aguinaldo y sueldo juntos

El barbado lagunense, ya con la tranquilidad que la patota y la zona liberada de la policía “garante de los DDHH”, expulsó a todos los periodistas del Operativo Por Nuestra Gente Todo, gas mostaza de por medio, hizo lo que más le gusta: repartir escasez. Poco a muchos y mucho para los pocos.

Anunció el pago de sueldos y aguinaldo de manera conjunta y hasta levantó la voz para aclarar que serían muchos millones de pesos inyectados en la economía local, exclusivamente gracias a él.

La plata tiene un efecto inmediato en la gente, como una válvula de escape, una mezcla de alivio y angustia porque es obvio que con un poco de dinero en los bolsillos, se puede amortiguar un poco la inflación, tratar de cubrir las viejas deudas y “pedalear” para alcanzar a llegar a fin de mes con parte de la canasta básica cada vez más lejana. “A la gente le interesa que se pague el sueldo” afirma el monje negro del gildismo, lo demás es anecdótico.

A falta de trabajo, es necesaria una universidad

Como también vuelve sobre sus obsesiones como todo astronauta de la tercera edad, Insfrán anunció la creación de una universidad provincial. Claro, le salió todo mal con la UNaF, los fallos en la justicia les fueron adversos, las elecciones las perdió, no pudo arrancar de cuajo los cuerpos colegiados, su ahijado el vicegobernador no tuvo lo que había que tener para arrasar con lo institucional como hizo él con la provincia, entonces el capricho se lo dio el mismo y va a crear una universidad propia, nada menos que en Laguna Blanca.

Insfrán se pone histérico cuando tiene como límite a las instituciones democráticas dentro de la provincia y hoy la UNaF le ha dado una lección que hace mucho no tenía. No puede arrasar con todo el estado de derecho, aún a pesar de la complicidad del gobierno nacional y mejor aún, no falta mucho para que tenga que rendir cuentas de todo lo que ha hecho o ha dejado de hacer. Él y toda su corte de adulones. 

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