domingo, 21 julio, 2024
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Luna Loi, la nieta de Caloi, se dedica a la música: ¿qué heredó del creador de Clemente?

«Caigo en lo profundo, me siento deshacer, de lo que pasé no voy a volver. Entre el silencio, puedo descifrar un sol de invierno que cambia mi soledad”, reza Luna Loi en su canción Talismán. De ideas clara y voz pausada, la nieta de Caloi, sobrina de Tute y (por qué no decirlo) prima de Clemente, con solo 23 años, tiene un océano de cosas para contar.

Es cantante, guitarrista y compositora, pero su primera aproximación al arte fue a través del dibujo. Ahora presenta su primer trabajo musical: Luna, que está compuesto de cinco temas propios donde el rock y el pop se funden y confunden con una manera muy cálida de decir y crear atmósferas, y que podrá escucharse en vivo este martes 5 de septiembre en Bebop Club, en el barrio porteño de Palermo.

El punto y aparte que para ella (y para todos) fue la pandemia afinó los sentidos e impulsó su capacidad creativa para dar paso a esos temas que daban vuelta por su cabeza y su corazón. En menos de un mes del lanzamiento de su trabajo en todas las plataformas digitales, la artista ya recibió elogios de emblemas del rock nacional como Ricardo Mollo y Paula Maffía.

“A la hora de encontrar mi lenguaje la búsqueda fue propia y profunda”, le dice a Clarín la compositora criada en un ambiente donde el arte reinaba y no llegaba sólo a través del lápiz y el humor.

Su papá era músico punk, su tía hace cine; y su abuela, pinturas y artes plásticas, sólo para poner algunos ejemplos. “Cada uno tenía su modo de expresión y su búsqueda propia”, cuenta.

Luna Loi viene de familia de artistas. Además de Caloi, su abuela era pintora, su padre, músico punk, y su tío, el dibujante Tute. Foto: Ariel GrinbergLuna Loi viene de familia de artistas. Además de Caloi, su abuela era pintora, su padre, músico punk, y su tío, el dibujante Tute. Foto: Ariel GrinbergCon influencias claras de Paula Maffía, Barby Recanati, Marilina Bertoldi, Fito Páez y Charly Garcia, el disco parece provenir de otros tiempos. Lejos de la lógica de la viralización por las viralización en sí, y más cerca de la placa conceptual.

Luna realizó un trabajo artesanal, de guitarras claras y de letras precisas, pero principalmente de introspección musical y emocional, en la que se destaca susurrando con voz propia, en medio de una escena musical en que muchos se parecen y pocos se distinguen.

En ese contexto no había mejor lugar para hacer la entrevista que el que tocó. En el jardín Botanico, donde la ciudad detiene un segundo su vértigo y el “aquí y el ahora”, toman otro espesor.

Buscando su propio camino

-¿Cómo fue hacer tu propio camino en el arte en medio de tantas influencias poderosas y distintas?

-Creo que fue un poco inevitable que mi camino estuviera por acá, por la canción. De todos modos, en las artes cada uno hace su propio camino. Las artes te van acompañando a medida que vos vas creciendo y volcás tus propios sentimientos, es un sendero muy personal.

Yo me volqué por el lado de la música, insistí porque amo la música. Y porque quería hacer canciones y porque en un momento de ver tanto arte dando vuelta en mi casa, agarré una de las guitarras de mi papá y dije: “¿A ver cómo es? Ahora quiero jugar yo”.

Luna Loi arrancó por Taylor Swift, después llegarían el rock nacional y el folclore. Foto: Ariel GrinbergLuna Loi arrancó por Taylor Swift, después llegarían el rock nacional y el folclore. Foto: Ariel Grinberg-Caloi, que para la gran mayoría de los argentinos es uno de los máximos referentes de la historieta, para vos es algo mucho más importante: el amor de tu abuelo, ¿cómo te llevas con su recuerdo y su obra?

-Para mí, todo lo que tiene que ver con la obra de mi abuelo, está más ligado con un vínculo familiar que de consumo. Es verdad que a nivel generacional estoy más lejos de lo que fue el fenómeno Clemente. Lo entiendo, me encanta y obvio que es una referencia cultural. Pero quizá para mis padres el diario tenía un lugar que para nosotros lo tiene el mundo digital. Incluso al humor gráfico llegamos por las redes.

Pero para mí era mi abuelo y era un refugio que tenía que ver más con el amor. Recuerdo mucho caminar con él y lo reconozcan en la calle, siempre con un trato muy amoroso. Y yo pensaba que eran amigos suyos, eso sí recuerdo. Nunca lo vi desde el fenómeno, sino desde el cariño de mi abuelo.

-¿En tus letras hay mucho de la palabra no dicha. De cosas que están dentro para explotar y ahora salen todas juntas con tu primer EP, como es eso?

Creo que en algún punto esa es la relación con las canciones. A veces hay palabras que no decís y las ponés en letras, pero no en el sentido de confesarte, sino que escribís sobre tus sentimientos y los vas descubriendo. Creo que la composición va un poco más rápido que la conciencia. A veces entendés lo que escribiste mucho tiempo después.

-¿Cómo fue el proceso de producción?

-Uf, fue un trabajo muy arduo y a fuego lento..Había que buscar mí propio lenguaje.Es una producción completamente independiente en la que trabajé con la producción musical de un genio y un amigo como es Ale Cornejo.Las nuevas tecnologías nos dieron la posibilidad de grabar en un home estudio en pandemia.

Estaba en un momento áspero de la vida. Venía muy revolucionada adentro mío, con ausencias nuevas, con rupturas, y en ese momento no me podía juntar casi con nadie, ni banda, ni amigos, ni nada y en ese momento dije “es cuando tengo que terminar mis canciones y ver qué pasa”.

Luna Loi creía que todos los que saludaban a Caloi por la calle eran sus amigos. Foto: Ariel GrinbergLuna Loi creía que todos los que saludaban a Caloi por la calle eran sus amigos. Foto: Ariel Grinberg

Imágenes en canciones

-Sos una artista de imágenes. No todos los compositores generan imágenes cuando cuentan algo y vos lo lográs.

Muchas gracias por verlo. Coincido, siento que compongo pensando en imágenes. Me interesa que la música sea un concepto fluido, que genera climas. Me gusta cuando la música te abraza, te va atrapando y sirve para contar cosas.

A mí me da mucho placer cuando alguien se siente identificado con algo que estoy contando, cuando me dicen “a mi me pasó lo mismo”, me sorprende y me emociona, porque este trabajo es algo muy propio, muy confesional..

-Esta definición de «artista de imágenes», ¿es en la que aparece la influencia de tú abuelo y tu tío como dibujantes?

-Quizás en este sentido sí entra las influencias de mi abuelo, mi tío… y en ese combo agregaría a mi abuela que era pintora y artista plástica. Todas estas cosas hicieron que mi primer contacto con el arte fuera desde lo visual.

Después, cuando apareció la música, que es esencialmente tiempo, sentí que ese era mi camino. Amo que una canción nace y muere todo el tiempo, desaparece cuando la dejás de tocar y eso es mágico.

-¿Siempre supiste que querías ser cantante?

Desde que recuerdo.A los 9, empecé a tocar la guitarra por Taylor Swift. a los 12 me copé con el rock nacional, y a los 20, con el folclore.

Hay canciones que amo y que me hubiese encantado escribir como Mariposa tecknicolor de Fito Paez, Viernes 3 AM de Charly o La entrega de Feli Colina. Son canciones que generan cosas que me gustaría llamar a los autores y decirles gracias.

-¿Cómo es ver que lo que hacés llama la atención de referentes como Ricardo Mollo y Paula Maffía?

-Re loco. Pero lo tomo como un abrazo o como una cosa tierna de alguien que le gusta mucho lo que hacés te lo diga. Principalmente, me puso contenta que lo escucharan, yo trabajé un montón para hacer este disco y que de repente lo escuche gente que uno admira, es enorme.

Luna Loi, la nieta música del genial Caloi, el creador de Clemente. Foto: Ariel GrinbergLuna Loi, la nieta música del genial Caloi, el creador de Clemente. Foto: Ariel Grinberg-El filósofo Walter Benjamin decía que cuando una obra de arte era original tenía «aura». Esa aura la definía como «la manifestación irrepetible de una lejanía por más cerca que esta pudiera estar», es decir qué era el «aquí y el ahora de su obra. ¿Cuál es el «aquí y el ahora» de Luna?

-El disco fue hecho casi enteramente en pandemia, y ese proceso está muy claro. Pero principalmente para mí este disco trata de las transformaciones. Todos los temas tratan de cómo convivir con esos momentos intermedios entre las cosas que se cierran y las que se abren. Los que se fueron pero quedaron, los que se aproximan, lo que finaliza, lo que comienza, la Luna que fui y la que seré. Luna es eso, transformación.

Me encanta también poder soltarlo de mis manos y ver qué pasa con eso. Me encanta ya poder disfrutarlo y ver cuál es la recepción.

-Hoy hablabas de los que se fueron, pero quedaron en vos. ¿Qué dirían tú papá y tu abuelo del disco?

Creo que estarían felices. Muchas veces pensé en qué canción les gustaría más. De hecho, cuando en Talismán hablo de “llevar tu risa como un talsimán”, creo que sin saberlo hablaba de mi papá. Pero estarían felices, porque los dos sabían lo que me gusta hacer música y cómo disfruté este camino.

-¿A tu abuelo le cantabas?

Le cantaba canciones de Taylor Swift cuando era muy chica. A él le gustaba pero me decía «¿en castellano no vas a cantar nunca?». Entonces, en la época de los festejos por el Bicentenario me crucé con Fito Páez y me partió la cabeza. Le toqué algunas canción a mí abuelo de Fito y le encantó.

WD

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