domingo, 21 abril, 2024
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«Güemes» contra «Correo Viejo», la guerra de pandillas que jaquea a los vecinos de la Villa 31 de Retiro

«Son como un Boca – River pero entre ladrones y a los tiros».

Esa es la definición que repiten fuentes judiciales y policiales cuando se les pregunta qué hay detrás de los últimos homicidios –con características de «ajustes de cuentas»– registrados en la Villa 31, en Retiro.

El último de estos crímenes fue el de Federico Jesús Frías (31) un hombre con variados antecedentes por robo e infracción a la ley de drogas: el lunes a la madrugada dos hombres en moto lo balearon en el cruce de Ulla Ulla y 11 de Mayo. Murió poco después en el Hospital Fernández.

Esa esquina –donde confluyen las manzanas 12, 13, 7 y 9– es el centro de reunión de los referentes de la banda de «Güemes» (nombre de uno de los nueve sectores de la Villa 31). Sus enemigos son los del «Correo Viejo» una zona que queda más adentro de la villa, cerca de las areneras. Va de la manzana 25 a la 29.

Ese odio, que se ventila casi a diario en las redes sociales, fue exhibido en un video subido este jueves a Twitter. En él se ve desangrándose a Frías y debajo de la escena alguien sobreimprimió la leyenda «la van a pagar Correo larvas». Alan, el hermano menor de Federico también fue asesinado, en septiembre de 2021.

Video

Mataron a Federico Frías (31), de un tiro en el pecho.

Los que conocen la guerra de pandillas de la 31 no dejaron pasar el detalle de que en la misma esquina que mataron a Federico Frías fue baleado un joven identificado como Rodrigo Ortiz (22), el 27 de noviembre de 2022.

Con apenas 22 años, Ortíz tenía antecedentes por robo, droga y hasta un homicidio. Había estado preso entre septiembre de 2019 y marzo de 2022. Era de la pandilla de «Correo Viejo» pero murió en Güemes porque allí había ido con un cómplice en una moto a hacer un ataque.

Según las crónicas de ese momento, Ortíz iba en una Honda Tornado roja e intento interceptar a dos hombres. Pero uno de ellos estaba armado y le disparó. Él y su compañero aceleraron pero perdieron el control de la moto poco después. Ortíz cayó muerto en Chañar y Perette. El tiro le había entrado por la espalda

El caso fue encarado como un episodio de motochorros baleados por la persona que pensaban robar. Pero en realidad detrás de ese episodio estaba la batalla «Güemes» vs. «Correo Viejo».

Federico Frías (31), con una remera con la imagen de su hermano Alan, también asesinado en la villa 31.Federico Frías (31), con una remera con la imagen de su hermano Alan, también asesinado en la villa 31.La muerte de Ortíz sería el antecedente más claro del crimen de Frías, aunque entre uno y otro pasó demasiado tiempo como para considerarlo una venganza directa.

Antes y después de la muerte de Ortíz hubo otros hechos de extrema violencia asociados a la rivalidad entre ambas bandas.

No todos los tiroteos terminan en homicidios y por eso no todos los enfrentamientos llegan a los medios.

Un ejemplo de esta violencia que queda puertas para adentro, ocurrió la madrugada del 21 de agosto pasado cuando cuatro hombres en dos motos abrieron fuego contra un grupo de personas en la manzana 12, del barrio Güemes.

En esa oportunidad fueron heridos Belén Amarilla y Leonardo Romero, éste ultimo con antecedentes por robo. Lo interesante del caso es que, aunque nunca se llegó a decantar en una acusación formal, en el barrio se señaló al hermano de Rodrigo Ortíz como autor del ataque

Federico Frías (31), asesinado el domingo en la villa 31 de Retiro.Federico Frías (31), asesinado el domingo en la villa 31 de Retiro.En la Villa 31 las muertes se entrelazan y se remontan varias años atras.

En su perfil de Facebook, Fernando Jesús Frías –asesinado el lunes– tenía muchas fotos con Alan David, su hermano menor, asesinado a tiros el 28 de noviembre de 2021 en un bar cercano a la esquina de 5 y 8.

«Siempre en nuestros corazones Alan con esa alegría que siempre tuviste amigo», dice la remera con la cara de Alan Frías con la que se fotografió su hermano Federico.

Aunque por el crimen de Alan se detuvo a Jorge Anderson Villar Danos (alias «Culón»), sicario del capo narco César Morán de la Cruz, la línea de muertes de la guerra «Güemes» – «Correo Viejo» no responde a las pujas narco por el territorio.

Esto no quiere decir que la puja narco no exista. Simplemente es una guerra paralela a la puja de pandillas, que no se basa en la mera enemistad sino en importantes intereses económicos.

Los capos narco de la Villa 31 como contexto

Desde hace al menos una década la Villa 31 (y también la 31 bis) de Retiro es tierra de tres capos narco. El más antiguo es el peruano Alionzo Rutillo Ramos Mariños (alias «Ruti») quien vino a la Argentina en los ’90 junto a su hermano Esidio Teobaldo (alias «Meteoro»), que había integrado las filas del grupo terrorista Sendero Luminoso.

Tras la muerte de «Meteoro» y el enfrentamiento con al menos 20 muertos con su ex socio, Marco Antonio Estrada Gonzales (alias «Marcos»), Ruti se hizo fuerte en la Villa 31. Y uno de sus hombres de confianza fue su compatriota César Morán De la Cruz que por su facilidad para matar gente se ganó el apodo de «El Loco Cesar».

El prontuario de Morán de la Cruz es impactante y en el barrio lo señalan como responsable de decenas de muertes. Detenido en Devoto desde 2012, y condenado a prisión perpetua por homicidio, aun es uno de los narcos más temidos dentro de la Villa 31​.

Terciando en la disputa están los «Sampedranos» (llamados así porque la mayoría proviene de San Pedro, Paraguay). En 2019 la Justicia Federal realizó 77 allanamientos en distintos inmuebles de su sector de la Villa y detuvo a 125 miembros de la organización, por entonces liderada por Juan Ramón Ortigoza Acosta, alias “Groso”, que termino preso.

A manos de los narcos o de las pandillas los vecinos de la Villa 31 de Retiro sufren la violencia cotidiana. Tienen miedo. Y no es para menos. Un ejemplo: luego del asesinato de Frías, la madrugada del lunes, los jefes de la Unidad de Proyectos Especiales (UPE) que se encargan de la urbanización del barrio mandaron un mensaje grupal con una directiva clara: «No está permitido por esta semana salir al territorio. No quiero ver a nadie deambulando porque el contexto está muy complicado. Cuidémonos».

MG

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