lunes, 22 julio, 2024
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Miguel Ángel Pichetto: A Sturzenegger la naturaleza de la decisiones políticas le es inaccesible y por eso siempre ha fracasado

En otra muestra de lo insólita que es la negociación de la ley Ómnibus que impulsa Javier Milei, Miguel Ángel Pichetto, jefe de la bancada Hacemos Coalición Federal que agrupa a 23 diputados y que resulta clave para las aspiraciones del oficialismo, dice haberse sorprendido por la decisión del Poder Ejecutivo de retirar el capítulo fiscal de la iniciativa porque había consenso para avanzar en algunos temas, como por ejemplo en blanqueo y moratoria.

Entrevistado por Clarín este domingo, Pichetto habló de los «esquemas coercitivos» de Milei, calificó de «exceso» a la ley ómnibus por la cantidad de materias que contiene y cuestionó al ministro de Economía, Luis Caputo, y al asesor presidencial Federico Sturzenegger, a quien trata de «fracasado».

El siguiente es un resumen de la entrevista.

¿Cómo tomó el anuncio del gobierno de que retiraba el capítulo fiscal de la ley Omnibus?

Un poco con sorpresa. Había temas en los que habíamos avanzado. Hoy veo algunos artículos que mencionan que no estábamos de acuerdo con blanqueo, moratoria, emergencias y delegaciones y todo ese capítulo estaba avanzado. Estaba el apoyo, lo mismo que bienes personales, pero es una decisión que tomó el Gobierno e indudablemente el capítulo fiscal está fuera del debate de la ley. El día martes nuestra voluntad es sesionar y trabajar en el recinto para incorporar algunas modificaciones, pero en los grandes trazos nosotros avalamos en general el dictamen de la ley. Y frente a la cuestión fiscal teníamos una disidencia basada en una visión de país. Gravar a los sectores exportadores no es el camino. Hay que generar las condiciones para que pueda exportar fuertemente. Pero estábamos abiertos a discutirlo en el recinto

¿Pero entonces por qué el Ejecutivo lo retiró?

Es una decisión que deberías preguntarle al Gobierno. El Gobierno intuyó que podía perder el capítulo de retenciones al agro, que probablemente era el eje más crítico. Y a lo mejor consideró que no tenía que discutir todo el conjunto de la temática fiscal e impositiva. Y la retira, junto a la ley de impuesto a las Ganancias. Para ser claro, la Argentina necesita del diálogo, de un diálogo nación-provincias, donde se tenga en cuenta el equilibrio y el orden fiscal, los temas que el gobierno nacional necesita para estabilizar la economía y también las provincias necesitan una previsibilidad fiscal y económica que el gobierno nacional debe garantizar para las provincias puedan funcionar. Ese diálogo me parece que aún está pendiente.

Por lo que dice había plafón para avanzar con la ley, salvo con retenciones…

Teníamos en retenciones una diferencia en orden a los porcentajes que se le aplicaban a los sectores cerealeros.

Pero más allá de retenciones, ¿entiende se podía avanzar con el resto?

Había también una mirada con respecto a privatizaciones. Hay empresas que consideramos fundamentales para la Argentina, como el tema satelital y el nuclear. Ningún país regala ese tipo de empresas. Y lo mismo pensamos del Banco Nación. El Gobierno había sacado YPF. No todo es lo mismo.

Estábamos de acuerdo en una ley marco de privatizaciones, con estas exclusiones pero también en el entendimiento de que el Congreso debía participar del proceso de privatizaciones que estaban en el listado. No estábamos negados. Era cuestión de llegar a un punto de acuerdo. La verdad no sé por qué sacó la moratoria, por qué sacó el blanqueo, temas que estaban avalados. Hay que tratar de ayudar al gobierno en la consolidación de esta etapa de las metas fiscales pero sin lesionar al interior federal que tiene empresas, que tiene producciones, gente que vive y que trabaja y que necesita de algunas certezas.

Miguel Ángel Pichetto. Foto: Emmanuel Fernández. Miguel Ángel Pichetto. Foto: Emmanuel Fernández. Usted cuestionó la ausencia del ministro de Economía Luis Caputo en el debate.

El ministro de Economía tiene que explicar, tratar de dar certidumbres, de mostrar el camino, como el presidente, pero el que tiene las riendas económicas debe dar un mensaje. El mecanismo no es la coerción. No es bueno que la característica de liderazgo de Milei sea a través de esquemas coercitivos. Como dice Kissinger, el buen líder despierta en el pueblo el deseo de caminar a su lado. Hay que construir este esquema. El liderazgo requiere de un marco de diálogo, de construcción, de romper con la intemperancia y el discurso de que el otro es el demonio.

Pero qué dice de la ausencia de Caputo.

Hubiera sido importante, y no lo digo para mortificar al ministro, pero sí asume el compromiso de mandar una ley de emergencia económica y de reformas lo que se puede esperar es que el ministro acuda al Congreso. Nadie lo hubiera agredido, hubiera sido bueno su palabra pidiendo colaboración. No vino y nadie sabe por qué no vino. Es increíble.

Él dijo que estuvo ocupado.

Estuvo ocupado una tarde con el tema del Fondo. Podría haber venido, no puede contestar que tenía que hacer otra cosa. Y esa reunión con el Fondo se hizo por Zoom. Pero yo no tengo nada personal con el ministro. Lo que tengo es que el ministro vuelve a ejecutar un ajuste clásico, no hay ningún tipo de generación de nuevos recursos. Elimina todos los sistemas diferenciales y deja vigente Tierra del Fuego. Bueno, bueno, bueno. Subestiman, subestiman la inteligencia.

«El instrumento es equivocado»

¿Interpreta como una coerción esta decisión del Gobierno de ajustar los fondos que envía a las provincias?

Ese mensaje no ayuda. El mensaje a construir es sentarse con los gobernadores, garantizarles determinados mecanismos en las reglas de juego y en la coparticipación, en lo que hace a la educación, en cómo va a ser la relación entre el Gobierno y las provincias. Requiere certidumbre.

Habló antes de sorpresa. ¿No le habían adelantado que retiraban el capítulo fiscal?

No, veníamos conversando. Había temas que habíamos dado casi por superados en el debate. Hoy veo algunos artículos que dicen que no estábamos de acuerdo con el blanqueo y la moratoria. Cualquier gobierno necesita la emergencia y estos instrumentos. Y este Gobierno lo iba a tener. Después había discusión sobre las retenciones y el modelo de las privatizaciones. Y en el contenido de la ley había un conjunto de temas que implicaban un cambio profundo de herramientas, de regulación que también están en el DNU. No me parece mal, pero yo lo hubiera definido como una agenda del Presidente para el 1 de marzo. No lo hubiera metido en esta ley.

¿Y que sí hubiera metido en esta ley?

Los elementos conducentes para el equilibrio fiscal, un acuerdo con las provincias, hubiera transitado esta etapa con mucho menos estrés institucional.

¿Hubo impericia por parte del oficialismo?

No voy a hacer calificaciones. Entiendo que el Presidente quiera plantear su agenda con la mega ley. Pero el instrumento es equivocado, La mega ley no tiene precedentes en la vida parlamentaria argentina, de querer con una ley abarcar multiplicidad de materias, reformas del código civil, del penal, la justicia, la seguridad, la rentabilidad, la rentabilidad, modificar la ley de pesca, bibliotecas populares, cines, te metes con los artistas. Cuando analizas el tema económico te das cuenta de la insignificancia de esos temas. Con lo cual abrís una multiplicidad de resistencias en sectores que la verdad no necesitaba el gobierno para esta etapa.Pero esa es mi mirada. El presidente podría haber sostenido todas estas ideas en el discurso de apertura del primero de marzo y proyectarlas en leyes autónomas. En la ley no estaba detallado qué era lo importante, lo esencial, y qué lo secundario. Esto es producto de su redactor, un hombre que realmente puede ser un buen técnico en lo económico, es un hombre formado, pero desde el punto de vista de la política, de la naturaleza de la decisiones políticas, le es inaccesible ese mundo, no lo comprende. Y por eso siempre ha fracasado en la gestión pública.

Habla de Federico Sturzenegger.

Sí, me refiero al señor Sturzenegger, que aún no tiene ningun cargo en el Gobierno.

Federico Sturzenegger. Foto: Bloomberg. Federico Sturzenegger. Foto: Bloomberg. Se dice que usted lo insultó en una reunión la semana pasada…

No, de ninguna manera eso es cierto. Lo que ocurre es que yo no estaba enterado de esa reunión, que se constituyó después de la firma del dictamen para hacer los acuerdos que se habían dado en el dictamen. Allí fue (el diputado por Córdoba Oscar) Agost Carreño. Cuando me enteré vía telefónica que iba a estar o estaba Sturzenegger les dije que se retiraban de forma inmediata. Esto confirma mi posición de que las reuniones deben hacerse en el Congreso, de cara a la opinión pública, Nunca oculto las reuniones. Fue un error haber ido ahí. Fueron supuestamente porque el Congreso estaba bloqueado (por el acto de la CGT). Es indudable que Sturzenegger no podía estar en ese lugar.

¿Por qué?

-Porque no es diputado, no es funcionario del Gobierno.

Desde sectores del kirchnerismo los acusan de colaborar con quien los maltrata.

A mi ese discurso colaboracionista, aliado, no me preocupa, no me quita el sueño. Creo que hay que ser responsable. La responsabilidad no es con el Gobierno, es con la Argentina. Es importante que el Gobierno que asumiera tuviera los instrumentos necesarios para empezar a gobernar. Haber querido trazar esta mega ley me pareció un exceso. Si hubiera venido en el marco de la emergencia económica con atribuciones que son prácticamente iguales a las que han tenido otros presidentes de la democracia, el gobierno hubiera tenido su ley inmediatamente en el mes de diciembre. No tenía por qué el Presidente renunciar a sus ideas y visión de país, las podría haber planteado el 1 de marzo.

Creo que hay un marco de relacionamiento que no es propio. Si vos tenes minoría en las cámaras, lo que tenés que tratar de armar una mayoría parlamentaria que te sirva para gobernar. Es parecido a lo que dijo Napoleon en la batalla de Borodinó “otro triunfo como este me quedó sin el Ejército”. El Gobierno tiene que gobernar cuatro años. Y un gobierno para gobernar cuatro años tiene que armar condiciones de gobernabilidad, diálogo político y construcción de mayorías en las cámaras. Todo eso es posible si hay voluntad, pero si solo funciona el demérito, el descrédito, el ataque a los gobernadores, eso no lleva a ningún lado. El presidente tiene que respetar a los gobernadores y a los legisladores como nosotros lo respetamos. Yo no soy de los que cree que cuanto peor, mejor.

¿Algún negociador del Gobierno no estuvo a la altura?

Eso lo deberías evaluar vos.Pero si hubiera habido más flexibilidad y diálogo con los gobernadores y el Congreso se podrían haber sacado una ley más positiva, a lo mejor más corta. Y algunos temas podrían debatirse en ordinarias, como los juicios con jurados con jueces con togas.

¿Habrá sesión el martes?

La voluntad nuestra es sesionar.

Ustedes no quieren obstaculizar ni quedar en la misma posición de rechazo del kirchnerismo.

Es que nosotros no somos responsables del gobierno anterior y lo que dejó en materia de inflación, económia, en materia de jubilados. El Gobierno de Milei debería explicarles a los jubilados que fueron víctimas de una depredación hecha por Alberto Fernandez, que hoy está disfrutando de la vida en España, que les cambió la fórmula previsional que tenía inflación más salario por una fórmula híbrida que les sacó más del 40%.

Su bloque puede crecer con desgajamientos de otros bloques, como el PRO y UxP?

Nosotros no estamos con una ficha de afiliación en la esquina. Pero hay muchos diputados que no están muy conformes con una postura de cierre y de todo no.

¿El gobernador de Tucumán Osvaldo Jaldo se apuró al romper el bloque de UxP?

Jaldo defiende el interés de la provincia de Tucuman. Y yo lo veo totalmente legítimo. Lo que prima siempre en política son los intereses. La traición es un concepto estupido.

¿Sigue en contacto con Macri?

Siempre hablamos, tengo respeto por él.

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