miércoles, 22 mayo, 2024
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A dos años del robo al Museo de Arte Decorativo, no hay pistas del botín y nombran al cuarto director

Hugo Pontoriero, hasta hoy curador general del Museo Nacional de Arte Decorativo y, desde el viernes, flamante director, lleva más de veinte años en el Palacio Errázuriz. “Empecé como pasante, seguí como museógrafo y luego, curador general. El museo es un viejo amigo, le tengo mucho cariño y es un honor”, dice a LA NACION. Es el cuarto director en dos años: después de la renuncia del arquitecto Martín Marcos, que denunció el “robo hormiga” en enero de 2022 y de la intervención que dejó revisado el inventario e instaladas cámaras, terminó el mandato de la directora interina. Pontoriero es uno de los designados por Liliana Barela, directora de Patrimonio Nacional, para ocupar el sillón de director de ocho museos nacionales.

Fue Pontoriero quien detectó faltantes en un ropero de guarda en enero de 2022. Enseguida, el director del museo, el arquitecto Martín Marcos, radicó la denuncia por el faltante de tres jarrones de porcelana austríacos, del siglo XIX, que debían estar ubicados en una vitrina que se encontró abierta en la sala antecámara Imperio, y de seis objetos de vidrio y cristal de distintas manufacturas suecas del siglo XX que estaban en la sala denominada “ex boutique”, del subsuelo. También faltaba la pintura al óleo San José con El Niño, un anónimo de la Escuela de Murillo, de España, y el óleo Retrato de Infanta. Después se notaron más faltantes. En total siguen sin aparecer veinte piezas.

Además de jarrones de cristal, desaparecieron el óleo San José con El Niño, un anónimo de la Escuela de Murillo, de España, y el óleo Retrato de Infanta

Marcos fue apartado de su cargo para poder darle curso a la pesquisa con la Resolución 210, que firmó el entonces ministro de Cultura, Tristán Bauer. El museo fue intervenido por la entonces directora nacional de Museos, María Isabel Baldasarre, que realizó el control del inventario y la puesta en marcha del control por cámaras de circuito cerrado. Marcos renunció cuando se reincorporó pero sin funciones.

La investigación continúa a cargo del fiscal federal Gerardo Pollicita, y la causa N° 462/22, caratulada como “N.N. sobre averiguación de delito”, está radicada en el juzgado del juez federal Marcelo Martínez de Giorgi. No hay desde allí novedades reportadas. La directora saliente, Marina Cañardo, hace mutis por el foro. En Interpol sigue activa la búsqueda.

Medidas de seguridad

“Uno de los objetivos de nuestra gestión es saber qué tenemos, y para eso necesitamos unificar los sistemas registro. En este momento hay dos sistemas en danza, uno más moderno que el otro, pero no dialogan entre sí. Estamos haciendo unos trabajos medio silencioso, no va a haber fuegos artificiales, pero queremos lograr que todos los registros de todos los museos e institutos estén hechos y online. No queremos más esa cosa misteriosa, por miedo a los robos. Los robos se originan de otra manera. Son gente que sabe qué está en tal lugar y manda a otro a robarlo. El sicariato del robo de los museos. No es el que roba el que sabe donde está la pieza valiosa mal cuidada”, explicó Barela a LA NACION:

Algo así podría haber pasado Decorativo. “No lo sé. Pero me fue mal en mis dos intervenciones en robos a museos”, dice Barela. La primera vez fue una investigación en 2001 por la sustracción de piezas al patrimonio del Museo Oriental, que quedó en la nada. “La segunda vez fue por una denuncia por la desaparición de la cigarrera de San Martín en el Museo Histórico Nacional. Fue en 2001 también, y yo fui designada interventora del museo por ese faltante. Fui a juicio y no me puse ni abogado porque no tenía nada que ver… tuve que pagarlo yo. Por eso, vamos a concentrarnos en saber lo que tenemos, para poder detectar lo que falta. Y luego, vamos a actualizar cámaras y alarmas para proteger el patrimonio”, cuenta.

Algunas de las piezas desaparecidas en el robo «hormiga” del Museo Nacional de Arte Decorativo

La tarea por delante es titánica, porque solo están monitoreados por circuito cerrado dos museos nacionales, el Bellas Artes y el Decorativo, “gracias” a este robo hormiga. El problema es si habrá plata para esto. “Lo que tenemos es mucha creatividad, así que el presupuesto saldrá de algún lado. El presupuesto que tenemos es el mismo del año pasado. Lo que estoy implementando en reuniones por Zoom son muchas modificaciones”, señala. “Estamos haciendo convenios con las provincias, sin renunciar a los hitos nacionales, y con instituciones privadas que están avanzando”, cuenta.

El dormitorio de Josefina de Alvear se podrá visitar próximamente

Actualmente, está en marcha la reapertura de cinco habitaciones que conforman dos departamentos del primer piso, integrados por los boudoir y dormitorios de Josefina del Alvear y de su hija. Ahí estuvo guardado por 65 años el Museo de Arte Oriental, que por fin se mudó a una casa propia en el Centro Cultural Borges. “Tenemos los muebles originales, y hay que restaurarlos. Son salones Luis XVI, con boiserie y paredes enteladas en taftan de seda”, cuenta Pontoriero. Al lado está el baño pompeyano que fue restaurado en septiembre pasado. Las camas están tendidas hace unas semanas, para mostrar a los sponsors privados. “Queremos entusiasmarlos para que sigan colaborando porque falta mucho”, cuenta.

Hugo Pontoriero, flamante director del Museo de Arte Decorativo

Entre las muestras temporarias de su gestión, habrá una dedicada a Hermenegildo Sabat, que inaugura el 21 de marzo, y otra a Ary Brizzi. “También mostraremos una colección del Renacimiento y el Gótico que ingresó a la colección del museo, como donación de Celina Aldao Riglos, sobrina de un antiguo director del museo entre las décadas 60 y 80, Federico Aldao. Vamos a restaurarlas antes”, concluye.

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