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El gerente de REFSA, el ingeniero Benjamín Villalba, abordó el trabajo que se viene haciendo desde la distribuidora de energía en el todo el distrito centro oeste de la provincia de Formosa ante la crecida del bañado La Estrella.
Ante esta eventualidad, gracias al esfuerzo y compromiso del personal del organismo, destacó que “no hay ninguna comunidad que esté sin servicio eléctrico”.
Para garantizar el servicio, el personal está haciendo un esfuerzo denodado, “incluso entrando en el agua hasta por encima del pecho, cerrando seccionadores, etcétera, para que siga funcionando todo el sistema en el centro oeste”, subrayó.
De la misma manera que “en el Departamento Ramón Lista el Sistema Provincial de Energía está activo”, aseguró Villalba categórico, al mismo tiempo “con mucho esfuerzo y trabajo de los compañeros de REFSA que están en esa zona, se están haciendo los mantenimientos preventivos y correctivos”, indicó.
Sobre la situación de la crecida del bañado La Estrella, también refirió que de existir “algún tipo de peligrosidad ya sea porque las aguas que vienen bastante fuertes, inmediatamente de forma transitoria se interrumpe el servicio. Para esto, hay también un equipo de guardia monitoreando constantemente”.
Debido a que dependen del servicio los hospitales y centros de salud, como el servicio de agua potable, “por lo que es esencial que éste funcione. Por eso estamos tratando de llevar adelante esta situación, con mucho trabajo, pero también con mucha voluntad”, recalcó.
Sobre la zona de influencia de la ruta nacional N° 86, donde también se sigue de cerca lo que está sucediendo con la crecida extraordinaria, mediante los diferentes equipos del Gobierno de Formosa, acotó que allí también “el sistema se está comportando bien”, a la vez que, “sobre todo, el personal está respondiendo”.
Por último, anticipó que desde el Servicio Provincial de Energía ya se está planificando “todos los arreglos que se deben hacer porque durante el verano siempre se trabaja en emergencia por las altas temperaturas que sobreexigen al sistema”.
En cambio, cuando baja la temperatura se aprovecha para comenzar con los trabajos preventivos y correctivos, detectar los puntos calientes, cambiar los transformadores para así poder “dar batalla el próximo verano”, concluyó.