Un grave hecho habría tenido lugar en la jornada del miércoles en la Escuela Provincial de Educación Primaria (EPEP) N° 57, ubicado en el barrio Luján, donde se habría denunciado un presunto abuso entre alumnos de quinto grado, ocurrido dentro del baño del establecimiento. La situación generó una fuerte reacción por parte de un grupo numeroso de madres y padres, quienes se hicieron presentes este jueves en la institución para exigir explicaciones y garantías de seguridad.
Según testimonios recabados en el lugar, el episodio habría sido protagonizado por dos niños del mismo grado y, siempre en el marco de las versiones preliminares, uno de los menores habría sido víctima del mismo tipo de hecho hace aproximadamente dos meses, también dentro del ámbito escolar.
La situación tomó mayor notoriedad luego de que, en horas del mediodía del miércoles, las familias recibieran un mensaje de la institución solicitando que retiraran a sus hijos. “Yo salí corriendo, cuando llegué ya estaba la Policía”, relató una madre. “Toda la tarde estuvimos esperando información, pero nadie nos decía nada concreto”, añadió.
Durante la mañana del jueves, un grupo numeroso de familias se presentó en la escuela en busca de respuestas. Según relataron, al principio se les habría impedido el ingreso, pero finalmente pudieron acceder y mantener un diálogo con la delegada educativa, quien —según contaron— no estaba al tanto de hechos similares ocurridos anteriormente.
Por su parte, la directora del establecimiento se habría presentado con un abogado, lo que sugiere que el caso ya está siendo abordado a nivel institucional y posiblemente judicial. Sin embargo, la comunidad educativa sostiene que no se les ofreció una solución concreta ni garantías claras de seguridad, lo que los llevó a tomar una decisión firme.
“Le dijimos a la directora que no vamos a mandar a los chicos hasta que nos den una solución. No tenemos garantías de que esto no se repita”, expresó una madre, visiblemente angustiada. También señalaron que el padre del menor señalado como presunto agresor habría amenazado a otras familias en un grupo de WhatsApp, y que a pesar de lo ocurrido, el niño habría asistido a clases este jueves.
Otro punto que generó controversia fue la redacción de un acta por parte de la institución. Las familias se negaron a firmarla, y en su lugar redactaron un documento propio en el que solicitaron formalmente mayores medidas de seguridad y el apartamiento de la directora.
“Estamos preocupados por nuestros hijos. No queremos tener problemas con nadie, pero tampoco podemos mirar para otro lado”, manifestaron.
Hasta el momento, no se ha emitido un comunicado oficial por parte del Ministerio de Educación de la provincia. Se espera que, en las próximas horas, se avance en la investigación para esclarecer lo ocurrido y determinar los pasos a seguir en un caso que ha generado alarma y preocupación en toda la comunidad educativa formoseña.