viernes, 2 enero, 2026
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Batalla de Relatos en Formosa: Entre el Púlpito y el Hecho Concreto

La política formoseña inició el año con una virulencia inusitada, reactivando un viejo antagonismo que parece no tener tregua: la relación entre el Gobierno Provincial y la cúpula de la Iglesia Católica local. Lo que debía ser una jornada de celebración institucional por el ascenso de más de 1.700 efectivos policiales, terminó convirtiéndose en el escenario de una contraofensiva dialéctica liderada por el Ministro de Gobierno, Justicia y Trabajo, el Dr. Jorge González, contra la figura del Obispo José Vicente Conejero Gallego.

En el programa radial “Una Cuestión de FEr”, conducido por Fernando López a través de FM VLU 88.5, se desmenuzó esta trama donde el concepto de «Justicia Social» dejó de ser una bandera doctrinaria para transformarse en un campo de batalla de interpretaciones contrapuestas.


El origen de la discordia: Una homilía sin concesiones

Todo comenzó con el mensaje de fin de año del Obispo Conejero. El Diario Exprés reflejó una homilía que caló hondo en la estructura del «Modelo Formoseño». El prelado no se limitó a lo espiritual, sino que descendió al barro de la economía y la desigualdad social.

El punto más álgido fue la denuncia sobre la brecha salarial en la provincia. Conejero disparó: «Si no se comienza por los sueldos como un diputado o un senador va a ganar 10 palos, dijo, como dicen, ocho y un empleado no llega a 300 000 o 400 000 pesos. No, no alcanza, eso lo tienen ustedes». Esta frase fue interpretada por el oficialismo como un ataque directo a la gestión de los recursos públicos.

Además, el Obispo cuestionó la veracidad del relato gubernamental sobre la equidad: «Hay hoy más que nunca hay muchas desigualdades, porque porque por más que quieran justificar diciendo que son modelos igualitarios y de justicia social, no se lo creen ni ellos, porque uno sale a la calle y ve». Para el conductor Fernando López, estas palabras fueron como si le hubiesen “tocado el traste” a la máxima dirigencia provincial, provocando una reacción en cadena.

La respuesta de Jorge González: El nado sincronizado del oficialismo

Ante la mirada atenta del gobernador Gildo Insfrán —quien mantuvo un silencio estratégico durante el acto—, el Ministro Jorge González asumió el rol de vocero y «defensor del modelo». González apeló a una retórica agresiva pero cuidada, utilizando metáforas bíblicas para descalificar al Obispo.

«Porque el amor no se proclama con palabras, sino se demuestran con hechos concretos. La justicia social, por lo tanto, también no se proclama con palabras, sino que se la muestran con hechos concretos», sentenció el ministro frente a la tropa policial. La crítica se centró en la supuesta inacción del Obispo frente a ataques nacionales contra el Papa Francisco, contrastándola con su actual dureza hacia la provincia.

La frase más fuerte de González apuntó a la desconexión pastoral: «Muchas veces quienes se dicen pastores también bien pierden su rumbo. Y es necesario en esos casos que vuelvan a sentir el olor de la oveja para poder darse cuenta por dónde está pasando el sentido de la historia». Esta alusión al «olor a oveja», término popularizado por el Papa Francisco, fue utilizada para sugerir que Conejero ya no comprende las necesidades del pueblo formoseño.

El «Formoseño bien nacido» y la lógica del enemigo

El análisis de “Una Cuestión de FEr” resaltó cómo el oficialismo reedita constantemente la división entre ciudadanos. González retomó el concepto del «formoseño bien nacido y mal nacido», una dicotomía que, según López, sirve para clasificar a las personas según su obsecuencia: «Los mal nacidos dicen lo que no nos gusta escuchar y los bien nacidos los que nos gusta escuchar».

Esta lógica binaria se extendió a otros voceros del gobierno, como la diputada Graciela Parola, quien también atacó al Obispo. Sin embargo, el programa radial puso el foco en la contradicción de los tiempos: Parola criticó los años de Conejero al frente del obispado, olvidando —según el análisis— que el propio gobernador Insfrán lleva décadas en el poder ejecutivo.

La realidad detrás del discurso: ¿Qué es la Justicia Social?

El debate radial planteó una pregunta incómoda: ¿Existe realmente la justicia social en Formosa o es solo una construcción discursiva? Fernando López enumeró situaciones que contradicen el relato oficial:

  • Precarización laboral: La existencia de empleados municipales que cobran sueldos de miseria y están supeditados al arbitrio político de los intendentes.
  • Crisis educativa: Docentes que sufren descuentos por presentismo o que deben esperar meses para que el Ministerio de Educación firme resoluciones que les permitan cobrar.
  • Salud pública: El recuerdo de los enfermeros y médicos despedidos a principios del año pasado por manifestar disconformidad.
  • Desconexión de la elite: El programa mencionó gestos de la clase dirigente que irritan a la sociedad, como la hija del gobernador viendo ropa de lujo mientras se debaten temas sensibles, o diputados que manejan datos económicos que la realidad de los barrios desmiente.

La paja en el ojo ajeno

La nota finaliza subrayando que el conflicto no es meramente religioso, sino una puja por quién define la «realidad» en Formosa. Mientras el gobierno se autopercibe como el único representante del pueblo, las voces críticas, como la de Conejero o la de los legisladores de la oposición mencionados (como Juan Carlos Amarilla), son tildadas de «malnacidas» o «desenfocadas».

Como bien se señaló en el programa conducido por Fernando López, en Formosa parece haber una regla inquebrantable: «La paja en el ojo ajeno y la viga en el propio. Nosotros somos los buenos y todos los demás son los malos». Mientras tanto, el ciudadano común sigue esperando que la justicia social sea algo más que un juguete o un pan dulce entregado en fechas festivas, y se convierta en una mejora real de su calidad de vida.

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