La provincia de Formosa se encuentra conmocionada por un nuevo capítulo en la causa que investiga el presunto abuso sexual de una menor en el barrio Salvador Gurrieri. Tras semanas de tensión vecinal y procedimientos judiciales, la reciente excarcelación del principal sospechoso ha desatado una ola de indignación. Milagros Ocampo, madre de la víctima, rompió el silencio en una extensa entrevista radial donde denunció un entramado de «complicidades políticas y judiciales» que buscan, según sus palabras, silenciar la gravedad de los hechos.
La Contradicción de las Pericias: ¿Verdad Forense o Maniobra Judicial?
El eje del conflicto radica en los informes periciales emitidos recientemente. Según el juzgado interviniente, las pruebas forenses no habrían arrojado evidencias directas de abuso, lo que motivó la libertad del acusado por falta de mérito. Sin embargo, para la familia Ocampo, estos resultados no son más que el reflejo de una justicia que «desde un principio del primer día ya algo querían tapar».
La madre relató con angustia que, durante la internación inicial de su hija, recibió presiones y sugerencias que ya adelantaban este desenlace: «me dijeron que le podían soltar a él, pero se le iba a la pulsera. De ahí yo empecé a decir, ‘¿por qué?’. No lo quería tener cerca a él, ¿cómo le van a estar dejando en libertad?, ni por más que tenga pulsera, igual le van a seguir dañando criaturas».
El Misterio del Turno Psicológico y la Foto que Desmiente al Juez
Uno de los puntos más polémicos de la entrevista fue la denuncia de Milagros sobre la presunta falsedad ideológica en el expediente. El juez a cargo habría argumentado que la familia no se presentó a las citas psicológicas obligatorias, justificando así la falta de avance en la prueba de cargo. Ante esto, Milagros fue tajante:
«El juez dice que nosotros no nos presentamos ni al psicólogo, que mi hija no se presentó a su turno y yo sí me presenté… ese mismo día ella tuvo un turno con la psicóloga cerca de acá de Coca-Cola y de ahí la atendió la psicóloga y de ahí nos mandó al juzgado».
Para la madre, existe una prueba irrefutable que el sistema judicial no puede borrar: una fotografía tomada por ella misma en la sede judicial. «Gracias a Dios ese día le saqué una foto junto a ellos, los tres juntitos: mi hija, el juez Cañete y la psicóloga. Y ahora me sale como que supuestamente nosotros no nos presentamos y es re injusto todo lo que está pasando en esta con la justicia», sentenció con firmeza.
El Drama del Módulo Habitacional: Desamparo y Burocracia
La lucha de Milagros Ocampo trasciende lo judicial y se traslada al ámbito de la supervivencia básica. Tras los incidentes en el barrio Salvador Gurrieri, la mujer denunció haber sido despojada de su vivienda y sus pertenencias básicas por parte de las autoridades del Ministerio encargado de los módulos habitacionales.
«La abogada del ministerio me dijo que no puedo recuperar más mi módulo, que no puedo ir a sacar mis cosas que quedaron ahí, mis pertenencias», explicó Milagros. Entre los bienes retenidos se encuentran elementos esenciales para sus hijas: «ahí quedaron las bicis de mis hijas con cadenas, con candados, yo tengo la llave. Yo puedo decir que sí eran mis cosas porque yo tengo las llaves de esas cosas».
La situación habitacional es precaria. A pesar de haber sido trasladada, el nuevo lugar carece de servicios básicos y arrastra deudas ajenas: «en este módulo no había agua, hay una red deuda de luz, me dijeron que yo tengo que pagar la luz ahora… no tenemos agua, nada, no me dejan que saque el motor, no quieren que yo saque el tanque, no quieren que yo saque nada de mi domicilio anterior».
El Rol de la Comunidad y el Apoyo Nacional
A pesar de haber presentado un petitorio con más de «70 firmas, 60 firmas tengo de que la gente me apoyó para que se los saque a ellos del domicilio», las autoridades provinciales habrían rechazado el pedido alegando falta de orden judicial. Ante este muro burocrático, la familia ha decidido buscar respuestas fuera de los límites provinciales.
Milagros confirmó que la Nación ha tomado cartas en el asunto, ofreciendo el soporte necesario para trasladar a la menor a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. El objetivo es claro: realizar una contrapericia médica y psicológica que garantice la transparencia que, según ella, Formosa no le brinda.
«Lo de Nación me pidió, me ofrecieron la ayuda para llevarla a Buenos Aires, a hacerle el estudio ahí porque acá se está tapando muchísimas cosas. Yo voy a seguir, yo no me voy a callar, esto va a seguir», afirmó.
Un Grito por Otras Víctimas
La entrevista cerró con una reflexión dolorosa sobre el estado de la justicia en la región. Milagros mencionó haber sido contactada por otras madres en situaciones similares, resaltando la impunidad persistente: «me habló una chica que hace 11 años está pidiendo justicia por una violación de una nena de 3 años y todavía no le pueden dar una solución… ¿qué me va a decir, que la nena miente?».
Finalmente, el programa recordó que el acusado no posee ningún aval institucional. Aunque se hacía llamar «pastor», la Confederación de Pastores del Distrito 5 fue contundente al informar que «este muchacho no está registrado como pastor, así que pastor no es».
La causa continúa abierta bajo la carátula de abuso sexual, pero la libertad del imputado y las denuncias de irregularidades administrativas han puesto bajo la lupa el accionar del Poder Judicial y el Ministerio de la Comunidad en Formosa. Mientras tanto, Milagros Ocampo se prepara para el traslado a Buenos Aires, sosteniendo que tiene «las pruebas necesarias para que se demuestre lo de mi hija».
