En una extensa y reveladora editorial emitida en el programa radial “Una Cuestión de FEr” conducido por Fernando López por FM VLU 88.5 del Grupo de Medios TVO (Lunes a viernes de 17 a 19h), analizó con crudeza la crisis estructural que atraviesa el Instituto de Asistencia Social para Empleados Públicos (IASEP). Lo que comenzó como un reclamo administrativo por falta de pagos se ha transformado en una denuncia pública sobre una gestión deficitaria que utiliza una “motosierra con silenciador” para recortar beneficios tanto a los profesionales de la salud como a los propios trabajadores estatales.
La Incertidumbre Operativa: Trabajar sin Reglas Claras
El conflicto principal radica en la modificación unilateral de las condiciones de facturación. Según el análisis, las entidades prestadoras (clínicas, sanatorios y consultorios) llevan meses intentando establecer una mesa de diálogo que la obra social esquiva sistemáticamente. La problemática no es solo el monto de la prestación, sino la forma en que el instituto liquida los servicios ya realizados.
“Esto empezó a ocurrir a partir de que se aplicaron débitos por parte de las auditorías médicas administrativas del instituto sin que los prestadores conozcan la existencia de una normativa clara, consensuada o notificada formalmente por parte de la obra social”, explicó López. Esta falta de transparencia genera un vacío legal donde el prestador brinda el servicio, pero al momento de cobrar, se encuentra con descuentos arbitrarios. “Según señala el documento al que hemos tenido acceso, las entidades, los prestadores han recibido descuentos en sus liquidaciones sin estar informados previamente sobre los parámetros utilizados para su aplicación”, añadió el conductor, subrayando que esta situación imposibilita cualquier planificación financiera para los centros de salud provinciales.
El Laberinto de las Órdenes y la Burocracia del «Plus»
Uno de los puntos más críticos para el afiliado es la limitación en la cantidad de consultas mensuales, una medida que parece variar según «comentarios» y no por resoluciones oficiales publicadas. La confusión es tal que ni los médicos ni los pacientes saben a ciencia cierta cuántas veces pueden utilizar su cobertura.
“Todo depende, porque he leído algunos comentarios que decían que si tenés historia clínica son hasta tres órdenes por mes. Si no tenés historia clínica, creo que son dos”, detalló López. Esta ambigüedad técnica termina empujando al afiliado a un sistema de pagos extraoficiales para poder ser atendido. Durante el programa, se expusieron testimonios preocupantes sobre el costo real de la salud: “El ginecólogo cobran 10.000 de plus con IASEP, 1.000 por el kit para un estudio y el sobreprecio de la autorización que traigo para ese estudio”, denunció un oyente, evidenciando que lo que antes cubría la obra social, hoy sale directamente del bolsillo del trabajador.
Déficit Multimillonario: Las Cuentas que no Cierran para 2026
El análisis financiero presentado en el programa revela por qué el IASEP ha optado por el ajuste. Para el presente año 2026, las proyecciones de gastos son siderales y superan con creces la capacidad de recaudación propia de la entidad, que cuenta con una masa de 120.000 afiliados.
“Para este 2026, según el gobierno provincial, el IASEP va a demandar 130.157 billones de pesos”, informó el periodista. De ese total, los aportes genuinos que se les descuentan «religiosamente» a los empleados públicos solo cubren 92 billones. “Según esto la obra social es deficitaria y necesita aportes del Estado del gobierno de la provincia para poder sostenerse. ¿Cuánto tiene que aportar el Estado? 30.900 millones de pesos”, explicó para desglosar la magnitud del desfasaje económico. A esto se suma una estructura administrativa donde la planta temporaria triplica a la permanente, con un total de 268 cargos que deben ser sostenidos por un sistema que, hoy por hoy, se encuentra en terapia intensiva.
La «Motosierra Invisible» y la Ausencia de Autoridades
Mientras los prestadores aguardan una respuesta oficial que está «en trámite» bajo un número de registro interno, el interventor de la obra social, Claudio Samaniego, se encuentra de vacaciones, dejando un vacío de poder en medio del conflicto. López fue enfático al describir la maniobra de la gestión actual como una estrategia de desgaste: “Es decir, por un lado se está ajustando a los prestadores, no se le está pagando, se le está descontando lo que ya han presentado, pero todo esto a propósito de que no hay una decisión clara tomada al respecto”.
El cierre de la nota dejó una reflexión amarga sobre el estado general de la seguridad social en la provincia y el país. Comparó la situación del IASEP con el descalabro de otras obras sociales como IOSFA o PAMI, señalando que el derecho a la salud se ha convertido en una carrera de obstáculos. “Obviamente que a lo mejor usted está pagando y no tiene ni idea porque no le pasa nada. El problema es cuando lo necesite. Ahí estará el problema”, concluyó López, advirtiendo que esta “motosierra invisible” termina cortando siempre por el eslabón más débil: el paciente.
