viernes, 9 enero, 2026
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Fraternidad sin fronteras: El clero de Formosa peregrina a los pies de la Virgen de Caacupé

En una jornada marcada por la devoción y el espíritu de comunión eclesial, Mons. José Vicente Conejero presidió la Santa Misa en la Villa Serrana, destacando el papel de María en la Iglesia Sinodal y el compromiso misionero de los fieles.

CAACUPÉ, Paraguay – En la mañana de este jueves 8 de enero de 2026, la Basílica de Nuestra Señora de Caacupé se vistió de gala para recibir a una numerosa delegación de la Diócesis de Formosa, Argentina. En el marco de su retiro espiritual anual, el clero formoseño cruzó la frontera para postrarse ante la “Patrona de la Fe Paraguaya”, reafirmando los lazos de hermandad que unen a ambas naciones bajo el manto de la Virgen.

La celebración fue presidida por Mons. José Vicente Conejero, obispo de la Diócesis de Formosa, quien estuvo acompañado por sacerdotes, diáconos y seminaristas que se encuentran realizando su convivencia en la Mariápolis de Mariano Roque Alonso. La cobertura especial contó con la colaboración de Justo Alejandro Sotelo (Corrientes) y el programa radial “La Voz del Santuario Nuestra Señora del Carmen”, perteneciente a la pastoral de Comunicación de la Iglesia Catedral de Formosa.

Al iniciar su alocución, el prelado expresó conmovido: “Queridos hermanos, es una alegría inmensa saludarlos desde este altar de la fe paraguaya. Quizás a muchos les sorprenda ver hoy a tantos sacerdotes, diáconos y seminaristas rodeando el altar. Venimos de la vecina Diócesis de Formosa, Argentina, para cumplir nuestra promesa anual. Como parte de nuestra convivencia y retiro en la Mariápolis de Mariano Roque Alonso, hoy llegamos a los pies de la Madre para dar gracias y pedir su auxilio. En este encuentro de pueblos hermanos, celebramos la vida y la fe que no conoce fronteras.”

El Misterio de la Encarnación: Dios en nuestra fragilidad

Durante la homilía, Mons. Conejero profundizó en el sentido teológico del tiempo de Navidad que aún transcurre en el calendario litúrgico. Hizo especial hincapié en que la llegada de Jesús no es un evento del pasado, sino una realidad que transforma el presente del hombre.

“Estamos viviendo el tiempo litúrgico de la Navidad, donde el eco del prólogo de San Juan sigue resonando: «La Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros». Dios, movido por un amor que sobrepasa nuestro entendimiento, envió a su Hijo para asumir nuestra frágil condición humana”, señaló el obispo.

Asimismo, subrayó que este misterio es la base de la dignidad humana: “No es solo un hecho histórico; es un evento que restaura nuestra infinita dignidad. Aunque el pecado nos haya descarriado, el Padre nos entrega su tesoro más grande, Jesucristo, nacido del seno purísimo de la Virgen María, para hacernos partícipes de su propia familia divina. En un mundo a menudo marcado por la confrontación, este misterio nos llama a redescubrir que somos hijos en el Hijo y, por tanto, hermanos de todos.”

María y la Iglesia Sinodal: Escuchar, Discernir y Actuar

Uno de los puntos centrales del mensaje fue la invitación a caminar juntos, concepto fundamental de la Sinodalidad que el Papa Francisco ha impulsado en toda la Iglesia universal. Tomando como referencia los documentos eclesiales más recientes, el obispo presentó a María como el modelo perfecto de esta misión.

“En este tiempo, la Iglesia nos desafía a vivir la Sinodalidad: comunión, participación y misión. Como destaca el número 29 del Documento Final del Sínodo, en María resplandece la Iglesia misionera y misericordiosa. Ella es la maestra del «arte de escuchar»”, afirmó. Para explicar esta pedagogía mariana, destacó dos actitudes fundamentales:

  • Docilidad: Definida como su “»hágase en mí» es la respuesta de quien confía plenamente en la voluntad de Dios.”
  • Misión y Servicio: Recordando el pasaje de la Visitación, Mons. Conejero explicó: “Al igual que nosotros hemos peregrinado hasta este Santuario, María se puso en camino hacia la casa de Isabel. No fue un viaje vacío; llevó a Jesús en sus entrañas para compartir la fe y prestar un servicio solidario durante tres meses.”

Para el obispo, el ejemplo de la Sagrada Familia en Nazaret es la prueba de que “María nos enseña que el diseño de Dios es una fraternidad universal que se construye en la humildad y la sencillez de lo cotidiano, tal como ella lo vivió con José y Jesús en Nazaret.”

El Programa de Vida: Conocer, Amar e Imitar

Con la mirada puesta en el Año Jubilar de la Esperanza y la cercanía del Domingo de la Palabra de Dios, el mensaje se tornó programático, llamando a los fieles a la acción concreta basada en el Evangelio y el magisterio de los santos.

“Hoy, en el marco del Año Jubilar de la Esperanza y cercanos a celebrar el Domingo de la Palabra de Dios, Jesús nos presenta su «programa de vida» en la sinagoga. Al leer al profeta Isaías, se presenta como el Ungido para llevar la Buena Noticia a los pobres y la liberación a los oprimidos”, recordó el prelado a los presentes.

Rememorando la figura de San Juan Pablo II, quien visitó el Paraguay en 1988, el obispo de Formosa instó a la audiencia a no quedarse en una fe teórica: “Este es nuestro mandato. San Juan Pablo II, quien también visitó este suelo sagrado, nos exhortaba a conocer, amar e imitar a Jesús. Ese es el camino para transformar el mundo según los designios del Padre. No importa nuestra vocación —laicos, consagrados o ministros— todos estamos llamados a ser discípulos misioneros que pasan por este mundo haciendo el bien.”

Testigos bajo el manto de la Virgen

La celebración culminó con una sentida oración de entrega y un envío misionero para los sacerdotes que regresan a sus parroquias y para el pueblo paraguayo que acompañó la liturgia.

“Pidamos a la Santísima Virgen de Caacupé, modelo de santidad, que nos ayude a ser dóciles a la voluntad de Dios. Que esta Eucaristía renueve nuestras fuerzas para regresar a nuestras comunidades en Formosa y en todo el Paraguay, proclamando con el corazón alegre la grandeza del Señor. Amén”, concluyó Mons. Conejero, cerrando así una jornada de profunda espiritualidad y fraternidad transfronteriza.

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