En una jornada que será recordada como un antes y un después para la economía regional, se ha anunciado formalmente la conclusión de las negociaciones para el Acuerdo de Libre Comercio entre el Mercosur y la Unión Europea. La noticia fue recibida con entusiasmo y cautela por los principales actores del sector productivo. Entre ellos, destaca la participación de las Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), entidad que integra la Confederación de Sociedades Rurales de Chaco y Formosa (Cha-For), quienes han seguido de cerca este proceso de más de dos décadas.
A través de comunicados conjuntos emitidos por la Federación de Asociaciones Rurales del Mercosur (FARM) y el Foro Mercosur de la Carne (FMC), el sector privado agroindustrial dejó sentada su postura sobre lo que consideran un paso fundamental para la inserción internacional.
Un impulso estratégico para la economía regional
La aprobación por parte del Consejo de la Unión Europea este 9 de enero de 2026 marca el inicio de una nueva etapa. Según el documento emitido por la FARM, este entendimiento fortalecerá los lazos políticos y económicos, abriendo puertas que hasta ahora permanecían cerradas para muchos productores locales.
«El Mercosur y la Unión Europea (UE) han alcanzado un acuerdo de significativa importancia para la relación comercial entre ambos bloques», señala el comunicado, resaltando que la Presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ya cuenta con la habilitación para proceder a la firma.
Para las entidades rurales, este avance no es solo una cuestión de números, sino de futuro. «El acuerdo es de especial trascendencia para el futuro del Mercosur, ya que amplía las oportunidades de mercado, reduce las barreras comerciales y facilita el acceso a los productos agroindustriales en la Unión Europea», destacaron las asociaciones.
Competitividad y desafíos: La letra chica del acuerdo
Si bien el clima general es de celebración, el sector no ignora los desafíos técnicos y las posibles trabas que puedan surgir en la implementación. Uno de los puntos que genera mayor observación por parte de los productores argentinos, paraguayos, uruguayos y brasileños es la protección de sus mercados.
La FARM fue clara al respecto: «Sin embargo, expresamos nuestra preocupación por la inclusión, por parte de la Unión Europea, de la cláusula de salvaguarda agrícola, que bajo ciertas circunstancias podría limitar el acceso efectivo de los productos agropecuarios del MERCOSUR al mercado europeo y generar un desequilibrio en el acuerdo marco negociado».
A pesar de este matiz, la visión a largo plazo prevalece. Las entidades sostienen que «la eliminación de aranceles y la simplificación de las reglas comerciales no solo impulsarán las exportaciones, sino que también promoverán la competitividad, la innovación y la modernización productiva».
El Foro Mercosur de la Carne: Un mercado de 450 millones de habitantes
Por su parte, el Foro Mercosur de la Carne (FMC) —donde también tiene una participación activa CRA— calificó el hecho como «histórico, luego de más de 25 años de negociaciones entre ambos bloques en los cuales las discusiones sobre el sector agroindustrial fueron centrales y determinantes para alcanzar el mismo».
El acceso a un mercado con alto poder adquisitivo es el principal atractivo. El FMC recordó que se está «accediendo a un mercado de más 450 millones de habitantes, con alto poder adquisitivo, que representa el 15% del PBI mundial».
En cuanto a las carnes bovinas, las cifras respaldan la importancia de la relación: «el Mercosur exportó a la Unión Europea, en promedio, entre 1.200 y 1.350 millones de dólares anuales», lo que representa la mayor parte de las importaciones de carne de la UE fuera de su bloque.
Sostenibilidad y seguridad jurídica
El acuerdo también pone el foco en la producción responsable. En un mundo que demanda cada vez más estándares ecológicos, el Mercosur busca ratificar su modelo de producción. «Desde una perspectiva de sostenibilidad, el acuerdo promueve una cooperación más amplia en materia ambiental y social, incluyendo prácticas agrícolas sostenibles, la lucha contra el cambio climático y la convergencia hacia estándares ambientales internacionales», reza el comunicado de la FARM.
Además, el sector celebra la creación de canales institucionales para resolver conflictos técnicos, algo vital para evitar cierres de mercado arbitrarios. El FMC destacó la posibilidad de «limitar el uso de medidas arbitrarias, no basadas en evidencia científica» y «crear un canal bilateral específico para resolver conflictos sanitarios».
El compromiso de las entidades
La conclusión de las negociaciones es vista como un triunfo de la persistencia gremial. Al finalizar sus declaraciones, las entidades reafirmaron su rol como garantes del crecimiento regional.
«El Mercosur, como mayor exportador neto de alimentos del mundo, demuestra una vez más la calidad, competitividad y sostenibilidad de su producción agropecuaria», sentenció la FARM. Por su parte, el FMC cerró asegurando que este hito genera un «marco de previsibilidad de largo plazo, fundamental para la inversión y planificación productiva en pos del crecimiento y el bienestar de nuestros pueblos».
Con la firma de este acuerdo, las sociedades rurales que integran Cha-For y el resto de las confederaciones nacionales se preparan para un escenario de mayor exigencia, pero también de mayores beneficios para el interior productivo de Argentina y la región.
