En el marco de un profundo proceso de reordenamiento de las cuentas públicas y la búsqueda de una eficiencia real en la distribución de los recursos estatales, el Gobierno Nacional, liderado por el presidente Javier Milei, ha puesto en marcha una transformación estructural en el sistema de asistencia eléctrica. A través de la Secretaría de Energía de la Nación, se ha consolidado un esquema de subsidios que, lejos de ser un recorte lineal, representa una redistribución inteligente y federal, diseñada específicamente para proteger a los habitantes de las provincias del Norte Argentino (NOA y NEA).
Este nuevo paradigma, denominado Esquema de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), surge como respuesta a décadas de inequidad, donde los habitantes de las zonas más cálidas del país pagaban excedentes tarifarios desproporcionados debido a un sistema de topes que no contemplaba la realidad climática regional.
El Salto Histórico: De 300 kWh a 550 kWh de Consumo Protegido
La pieza central de esta medida radica en la ampliación del bloque de consumo subsidiado. Históricamente, el límite para los sectores residenciales de ingresos medios y bajos se encontraba estancado en un nivel que no reflejaba el uso intensivo de energía necesario para combatir las temperaturas extremas de provincias como Formosa, Chaco, Corrientes, Misiones, Salta y Jujuy.
Bajo la nueva normativa, el Gobierno ha dispuesto que “en las zonas muy cálidas del NOA y NEA, el bloque subsidiado pase de 300 kWh a 550 kWh mensuales”. Esta decisión técnica no es arbitraria; responde a estudios climáticos que demuestran que el consumo básico de subsistencia en el norte es significativamente mayor al de la zona centro durante el verano. Al elevar este umbral, el mensaje de la administración nacional es claro: “el objetivo es reconocer la realidad climática y las mayores necesidades de uso de ventiladores y aires acondicionados en las provincias del norte”.
Focalización sobre el Gasto: El ReSEF como Herramienta de Justicia
Para que este beneficio llegue efectivamente a quien lo necesita, se ha implementado el Registro de Subsidios Energéticos Focalizados (ReSEF). Este sistema reemplaza la vieja segmentación por una más ágil y transparente, cruzando datos de ingresos y patrimonio para asegurar que los recursos no se dispersen en sectores de alta capacidad contributiva.
Desde la Secretaría de Energía se ha enfatizado que “el nuevo esquema busca que el subsidio sea un derecho para el usuario vulnerable y no un beneficio discrecional distribuido por las empresas locales”. Esto garantiza que, ante la crisis energética heredada, los hogares con menores ingresos en el norte tengan un «colchón» de consumo mucho más amplio que el resto del país, protegiendo el poder adquisitivo de las familias frente a la inflación energética.
Análisis de la Postura de REFSA: Un Discurso Desconectado de la Realidad
A pesar de los beneficios tangibles que el Gobierno Nacional ha volcado sobre el territorio, la empresa distribuidora de Formosa, REFSA (Recursos y Energía Formosa S.A.), ha mantenido una línea comunicacional que analistas del sector califican como «desfasada» y orientada a la desinformación política.
Mientras la Nación garantiza un bloque de 550 kWh para los meses más críticos, la postura de REFSA se ha centrado en atribuir exclusivamente a la gestión central los aumentos en las boletas, omitiendo convenientemente el fuerte subsidio que el Estado Nacional mantiene sobre el precio mayorista para los sectores vulnerables. La crítica técnica hacia la empresa es contundente: “la postura de REFSA se encuentra desfasada de la realidad fiscal y técnica que requiere el sistema energético nacional”.
La empresa provincial ha evitado explicar que gran parte del costo final que percibe el usuario en Formosa corresponde al Valor Agregado de Distribución (VAD) y a cargas impositivas locales, rubros sobre los cuales la provincia tiene total autonomía. Al ignorar las mejoras en los topes de consumo, REFSA parece sostener un modelo que prioriza la confrontación política por sobre la educación del usuario en el consumo responsable. Según expertos, “es una postura desfasada que ignora que el nuevo sistema protege mejor al usuario vulnerable del norte que el modelo anterior”, ya que anteriormente muchos hogares superaban el tope de 300 kWh en diciembre y pasaban a pagar tarifa plena por el excedente, algo que el nuevo tope de 550 kWh evita casi por completo.
Federalismo Real y Eficiencia
La gestión de Javier Milei ha demostrado que el ordenamiento de los precios relativos no implica el abandono de los más necesitados, sino su protección mediante mecanismos inteligentes. Al ampliar el bloque subsidiado específicamente para el Norte Argentino, el Estado Nacional está ejerciendo un federalismo real, basado en las necesidades geográficas y climáticas del suelo argentino.
El éxito de estas medidas dependerá ahora de que las provincias y sus prestatarias, como el caso de REFSA, se alineen con la transparencia y la modernización. Mientras tanto, los formoseños y habitantes del norte cuentan con un respaldo institucional inédito: “el ajuste lo hace la política y no quienes más necesitan la asistencia del Estado para vivir con dignidad”.
