domingo, 18 enero, 2026
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Una década del silencio: El desgarrador reclamo de justicia de la madre del oficial Federico Romero

En una entrevista de profundo impacto emocional y denuncias contundentes, el programa “Exprés En Radio” (FM VLU 88.5, Grupo de Medios TVO) dialogó con Florencia Villa, madre del oficial inspector Federico Romero. A diez años de aquel fatídico 18 de enero de 2016, la entrevista no solo sirvió para recordar al joven policía, sino para poner nuevamente bajo la lupa una causa judicial que, para la familia, representa uno de los capítulos más oscuros de la justicia formoseña.


El recuerdo de una jornada trágica y las «casualidades» sospechosas

El oficial inspector Federico Romero tenía un futuro brillante dentro de la fuerza. Sin embargo, su vida se truncó en circunstancias que, hasta el día de hoy, su madre califica como un crimen planificado. Durante la entrevista Florencia recordó que aquel lunes su hijo no debería haber estado trabajando. “Ese día 18 de enero, él estaba con certificado médico, estaba padeciendo de dengue”, relató. Según su testimonio, el entonces comisario Luis Perkievich lo obligó a presentarse bajo amenaza de perder su licencia anual programada para febrero, mes de su cumpleaños.

Lo que siguió fue una serie de eventos que la familia cuestiona punto por punto. Federico fue enviado a un supuesto relevamiento a orillas del Riacho Formosa, en la zona del Puente la Ribereña, acompañado por seis camaradas y dos jefes de alto rango: el comisario Galiano y el subcomisario Daniel Montiel. Poco después, llegaría la noticia de su fallecimiento. “Las noticias oficiales salió de que Federico se ahogó. Federico no se ahogó. ¿Por qué razón? Se contradijeron todo desde el primer momento”, sentenció Villa.

Las pruebas de un escenario montado: Pertenencias secas y el «misterio» de la sangre

Uno de los puntos más impactantes de la nota periodística fue el relato de cómo la policía notificó a la familia. Florencia detalló que, mientras le decían que su hijo se había resbalado y caído al agua, otro grupo de efectivos entregaba sus efectos personales en condiciones imposibles para un accidente de ese tipo. “Viene otro personal policial con sus pertenencias personales, su billetera, el celular y un manojo de llaves. Y seco, seco. Ahí entonces yo me doy cuenta que algo sucedía”, denunció la madre, cuestionando que si alguien se cae accidentalmente, lo hace con sus elementos encima.

El dolor se transformó en sospecha firme cuando, tras el sepelio, la familia recibió la vestimenta que Federico llevaba ese día. “Reviso, revisamos como familia todas las prendas ensangrentadas. La remera, el bóxer, el cinto, el pantalón… a él se ve que lo golpearon, lo torturaron y lo tiraron, lo arrojaron al agua”. Esta descripción contradice frontalmente la teoría del ahogamiento accidental, ya que, según Florencia, “un ahogado que sabe nadar no va a alargarse con la remera puesta, porque es un impedimento para poder brasear”.

Ciencia contra impunidad: Los peritajes que la justicia ignoró

Ante la falta de respuestas locales, la familia recurrió a peritos de criminalística de otras provincias y análisis científicos en laboratorios del Chaco. Los resultados fueron reveladores y constan en el expediente, aunque no fueron suficientes para los magistrados de Formosa. “Se mandaron a analizar en el laboratorio del Chaco parte de esternón, parte de pulmón donde no se encontraron esos microorganismos que debe tener una persona, que son los microorganismos de placton”, explicó Villa.

La conclusión técnica fue simple pero devastadora: “El cuerpo de Federico no tenía eso. Es decir que Federico no se ahogó, porque una persona que se ahoga al aspirar traga agua. Todas esas pruebas fueron presentadas desde el primer momento, pero para la justicia aquí de Formosa miraron al costado”. Florencia apuntó directamente contra el “juez Sergio Cañete y la fiscal Claudia Ontiveros”, acusándolos de no haber investigado y de haber ordenado, posteriormente, el archivo de la causa y la destrucción de pruebas.

¿Por qué silenciaron a Federico Romero?

La pregunta que flota en el aire desde hace una década es el motivo detrás de esta supuesta emboscada. Florencia describió a su hijo como un hombre de valores inquebrantables, formado por la propia Policía Federal en cursos de narcotráfico. “Él sabía mucho. Y sabía cosas y cosas testadas que tal vez nunca pensó ni se imaginó él que eso le iba a costar la vida”, reflexionó. Para ella, su honestidad y su capacidad de observación lo convirtieron en un peligro para ciertos sectores: “Lo citaron a él enfermo… ya tenía todo premeditado, ya estaba todo listo, organizado. Fue una un homicidio organizado con la misma fuerza”.

Un homenaje por la vida y la verdad

A pesar de los años y de la sensación de desamparo estatal, Florencia Villa no se rinde. La entrevista concluyó con una invitación a la comunidad para este domingo 18 a las 9:00 h en el Riacho Formosa (zona Ribereña), donde se realizará un homenaje en el lugar del hallazgo. “En memoria de él vamos a plantar árboles porque el árbol es símbolo de vida. Federico no murió. Federico vive en cada corazón que lo conoció”, expresó con una entereza que conmovió a la audiencia.

El caso de Federico Romero sigue siendo una herida abierta en Formosa. “Queda esa sensación de desamparo… si hay pruebas de que el oficial Romero falleció de otra forma, ¿por qué nunca se investigó? O qué elementos tuvo a su disposición la fiscal y el juez para decir que este material no es utilizable”. Diez años después, la «bandera de justicia» de Florencia Villa sigue flameando, esperando una verdad que el poder parece empeñado en ocultar.

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