En una madrugada marcada por el desconcierto y la indignación, los vecinos de los barrios San Miguel y John Kennedy se despertaron con una amarga sorpresa. Lo que parecía ser una jornada tranquila de domingo se transformó en un escenario de daños materiales masivos, luego de que una serie de ataques vandálicos dejara un saldo de múltiples automóviles particulares con serias roturas.
Cronología de los ataques: El mapa del vandalismo
Según los reportes oficiales, la secuencia de hechos vandálicos tuvo lugar durante las primeras horas de este domingo. Los delincuentes, cuya identidad aún es materia de investigación, centraron su accionar en dos puntos estratégicos de la ciudad.
El primer foco de conflicto se detectó en la intersección de las calles O’higgins y Uruguay, en el corazón del barrio San Miguel. Allí, varios propietarios se encontraron con sus rodados dañados. Sin embargo, el raid delictivo no terminó allí, ya que también se reportaron incidentes similares en la manzana tres del barrio John Kennedy.
Daños materiales y modus operandi
Los testimonios de los damnificados coinciden en la violencia ejercida sobre las unidades. «Este domingo durante la madrugada se registraron varios automóviles y camionetas con rotura de cristales y abolladuras en sus estructuras», confirmaron fuentes vinculadas al caso, destacando que el objetivo no parece haber sido el robo de pertenencias, sino el daño directo a la propiedad privada.
Los cristales estallados sobre la cinta asfáltica y las hendiduras en las carrocerías de vehículos de distintas gamas reflejan la magnitud de un ataque que ha puesto en alerta a la comunidad.
La respuesta policial y el curso de la investigación
Ante la gravedad de la situación, la fuerza provincial ha desplegado un operativo cerrojo y tareas de inteligencia para dar con los responsables. «La policía investiga hechos de daños en vehículos estacionados en la vía pública», aseguraron desde la institución, confirmando que las denuncias ya han sido formalizadas por los propietarios afectados.
Actualmente, el personal de criminalística y los investigadores de calle trabajan en dos frentes principales:
- Relevamiento de pruebas: «Efectivos de la fuerza provincial se encuentran en plena investigación y verifican las cámaras de seguridad que puedan haber en el sector», con el fin de trazar la ruta de escape de los autores.
- Operativos de campo: Se informó que «se realizan tareas de campo para lograr identificar a los autores del hecho y poder brindar una respuesta a los damnificados quienes ya realizaron las denuncias correspondientes».
Inseguridad y preocupación vecinal
El clima en los barrios afectados es de total incertidumbre. Los vecinos exigen un mayor patrullaje preventivo, especialmente durante las horas de la madrugada, para evitar que estos «ataques de furia» o actos de vandalismo aleatorio vuelvan a repetirse. Por el momento, no hay detenidos, pero el análisis de las cintas de vigilancia privada y pública será clave para esclarecer si se trató de un grupo organizado o de individuos aislados.
