El sistema judicial de Formosa ha recibido un impulso determinante en la investigación del violento episodio ocurrido a finales de enero. Isabel Benítez, actuando por derecho propio y en representación de su hija menor de edad, ha formalizado su pedido ante el Juzgado de Instrucción y Correccional N° 2 para que «se me tenga como parte querellante».
Este movimiento legal, respaldado por los letrados Carlos Roberto Lee y Eduardo Ramón Cristaldo, busca no solo la participación activa en el proceso, sino asegurar que la justicia actúe con celeridad ante un hecho que ha dejado una marca indeleble en la comunidad.
Los Detalles de la Presentación
La querella se estructura bajo un marco legal sólido, invocando los derechos fundamentales de quienes sufren las consecuencias directas del delito. En el escrito presentado ante el «Sr. Juez», se especifica que la acción se fundamenta en lo dispuesto por la Ley 27.372, conocida como la ley de «Derechos y garantías de las personas víctimas de delito».
La solicitud surge de los autos caratulados originalmente como «N.N S/ TENTATIVA DE HOMICIDIO», bajo el expediente PPP N.° 82 del año 2026, proveniente de la Comisaría Seccional Segunda. Al escrito presentado ante el juzgado se le asignó el número de expediente 46/26.
El Objeto de la Querella: Justicia por Christian Rogelio Robles
El punto central de la presentación judicial es la individualización de las responsabilidades. El documento es taxativo al señalar que la intención de la familia es «instar querella criminal contra el Sr. Perez F. G.», así como también contra cualquier otra persona que la investigación determine como responsable.
El relato de los hechos que motivan esta acción legal es desgarrador:
- El incidente: Tuvo lugar el pasado «29/01/26».
- El desenlace: La gravedad de las heridas derivó en el fallecimiento del «Sr. ROBLES, CHRISTIAN ROGELIO, acaecida el 2/02/26».
Estrategia Legal y Próximos Pasos
Con el patrocinio de los doctores Lee y Cristaldo, la querella busca transformar la carátula inicial y profundizar en las pruebas que vinculan al imputado con el trágico final de Robles. Al constituir domicilio procesal en la calle «Maipú N° 19 de la ciudad de Formosa», la familia asegura una vigilancia constante sobre cada paso que dé el juzgado.
Este caso, que comenzó como una investigación por tentativa, ha mutado tras el fallecimiento de la víctima, y la presencia de la familia como querellante garantiza que el proceso no pierda de vista la gravedad de la pérdida humana sufrida.
