El coordinador de los Centros de Validación de Tecnologías Agropecuarias (CEDEVA) de Formosa, Federico De Pedro, destacó las expectativas con las que el organismo provincial inicia un nuevo año de trabajo, poniendo el acento en la diversidad de líneas productivas y en el acompañamiento directo a productores agropecuarios en distintos puntos del territorio provincial.
“Las expectativas siempre son plenas para nosotros, porque tenemos muchas líneas de trabajo en cada uno de los CEDEVA. Son cinco centros distribuidos en la provincia, y cada uno aborda diferentes procesos de validación tecnológica y tareas de extensión con productores agropecuarios”, explicó en diálogo con la Agencia de Noticias Formosa (AGENFOR).
El funcionario explicó las líneas de trabajo orientadas a cultivos tropicales y subtropicales frutales, y horticultura, refiriéndose particularmente a lo desarrollado en mango criollo como pie de injerto, desde el año 2016.
Precisó que en el año 2024 se dio un paso clave al instalar parcelas de validación en campos de productores, que funcionan como unidades demostrativas y de investigación.
“Muchos productores no tenían plantas de mango. Hoy cuentan con pequeños lotes productivos y, además, los técnicos del CEDEVA realizan allí trabajos de validación en contacto permanente con el productor, acompañándolo en su formación como fruticultor”, indicó.
Estas unidades productivas —como las de mango, mamón y pitaya— también cumplen un rol central como predios demostrativos, donde se desarrollan jornadas de capacitación destinadas a productores de la región.
En el caso del mamón, De Pedro recordó que se viene ejecutando un programa de fortalecimiento del cultivo en la región subtropical norte, con ensayos en parcelas productivas y capacitaciones que continuarán durante el presente año.
En cuanto a las variedades utilizadas, aclaró que se trata de híbridos y cultivares comerciales con buena salida en el mercado provincial y nacional.
El aporte tecnológico del CEDEVA radica, principalmente, en la identificación y uso del mango criollo como pie de injerto, sobre el cual se implantan variedades comerciales como Tommy Atkins, Mango de Oro, Kent y Keitt. “Esto le confiere a la planta mayor resistencia a plagas y enfermedades, mejor adaptación a los suelos y al ambiente local, y nos permite ampliar el período de cosecha”, precisó.
En paralelo, en el centro oeste provincial los CEDEVA trabajan intensamente en líneas de ganadería bovina, caprina y ovina, con un fuerte componente social.
“Se está trabajando con comunidades de pueblos originarios, fortaleciendo a una comunidad de artesanas que trabajan con lana de oveja” indicó y precisó que el CEDEVA cría y selecciona a los reproductores que luego se ofrecen a estas artesanas.
“Ellas las cuidan muy bien, las trabajan, las esquilan y, con eso, realizan sus artesanías” reveló.
Asimismo, en ganadería bovina se avanza en sistemas de producción basados en ganadería regenerativa y manejo holístico, priorizando el cuidado del suelo y del ambiente. “Son sistemas que buscan evitar la degradación del suelo, la desertificación y la formación de peladares, promoviendo una producción sostenible a largo plazo”, concluyó De Pedro.
