Pobladores de la zona decidieron hacer público su malestar por el estado de la Ruta Provincial N° 2, el camino que conecta Mojón de Fierro y Dalmacia con Cañada 12, sobre la Ruta Nacional 11. La traza, que jamás fue pavimentada, presenta actualmente sectores intransitables y, en uno de sus tramos, permanece directamente cortada por el agua.
“Sentimos vergüenza e indignación, porque estamos olvidados. Como sucede en muchas localidades del interior, pasan las décadas y no avanzamos”, expresó un vecino de la zona, cansado de promesas incumplidas.
La imagen del lugar refleja con crudeza la situación: la calzada de tierra aparece anegada por una extensa acumulación de agua que atraviesa de lado a lado el camino, impidiendo el paso vehicular. El suelo arenoso y desparejo evidencia huellas profundas y barro, mientras que la maleza avanza sobre los márgenes, cubriendo gran parte del trayecto. No se observan señalizaciones ni delimitaciones claras, lo que refuerza la sensación de abandono. Más que una ruta provincial, el tramo luce como un camino vecinal sin mantenimiento.
Según relatan los pobladores, durante años escucharon anuncios sobre una futura pavimentación que nunca se concretó. “Nos dijeron muchas veces que la iban a asfaltar, pero seguimos esperando”, remarcaron.
El corte por acumulación de agua no solo dificulta la circulación diaria de quienes viven y trabajan en la zona, sino que también complica el acceso a servicios esenciales, el traslado de la producción y la conexión con otros puntos de la provincia.
La situación, aseguran, no es nueva. Sin embargo, el deterioro progresivo y la falta de respuestas oficiales profundizan el malestar de comunidades que reclaman igualdad de condiciones y mayor presencia del Estado en el interior. Mientras tanto, la Ruta Provincial N° 2 continúa siendo una deuda pendiente para quienes dependen de ella todos los días.
