lunes, 2 marzo, 2026
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Caso Xiomara: El laberinto judicial entre las pruebas de ADN, la geolocalización y la libertad de los procesados

En una extensa y reveladora entrevista concedida al programa radial “Algo Está Pasando”, emitido por FM VLU 88.5 del Grupo de Medios TVO bajo la conducción de Fernando López y la colaboración de Daniel Moreira Viera, el Dr. Mario Ojer (Abogado de la familia de Xiomara) desglosó el complejo escenario que atraviesa la causa tras la reciente liberación de Joaquín Torres. En un diálogo que permitió profundizar en los tecnicismos legales y las estrategias de la querella, el letrado dejó en claro que la investigación está lejos de estancarse y que el «tablero de sospechosos» sigue sumando piezas fundamentales.

La libertad ambulatoria no implica la ajenidad al proceso

La reciente noticia sobre la excarcelación de Joaquín Torres generó un cimbronazo en la opinión pública, planteando dudas sobre si la causa se encamina hacia la impunidad. Sin embargo, el Dr. Ojer fue tajante al explicar la situación jurídica actual de los implicados. “Respecto a eso vale aclarar que están en calidad de procesados y la investigación sobre esas personas en relación a pruebas se siguen produciendo”.

El abogado enfatizó que el cese de la prisión preventiva es una medida procesal que no anula la carga probatoria existente. En este sentido, reveló que aún se aguardan resultados periciales de alta relevancia científica. “Faltan creo que ahora se habían enviado una sábana de la casa de Torres con rastros rojizos, paros rojizos”, detalló, subrayando que la evidencia biológica podría ser el nexo definitivo que la justicia necesita.

El rigor de la prueba científica: El ADN como última ratio

Durante la entrevista, surgió el interrogante sobre por qué no se avanzó con pedidos de ADN a otros sujetos mencionados en el entorno. Ojer explicó pedagógicamente que el sistema judicial requiere una base de sospecha fundada para vulnerar la integridad de una persona con una extracción genética. “Vos tenés que tener una base sobre lo cual vos podés pedir, por ejemplo, en este caso, prueba ADN sobre una persona o de otras personas. Tiene que haber cierta probabilidad de que haya tenido participación en la causa”.

Esta limitación legal es lo que impide realizar pedidos de “ADN random por la vida”, como se planteó en la mesa radial. El juez de la causa exige que la querella o la fiscalía presenten indicios previos —como la presencia en la escena o contactos telefónicos— para autorizar el cotejo. “El juez necesita una probabilidad porque el juez, en esta etapa de instrucción, los procesa a esa persona porque tiene un alto grado de probabilidad que pudieron haber sido ellos”, sentenció el letrado.

Las 2400 fojas y la nueva «pista tecnológica»

Uno de los puntos más destacados de la charla fue la revelación del volumen del expediente y las nuevas líneas que se desprenden del análisis técnico. Con casi “2200, 2400 hojas casi de expediente”, la causa se ha convertido en un gigante documental donde cada detalle cuenta. Ojer aseguró que, lejos de centrarse únicamente en Torres y Aguilar, la querella siempre mantuvo una mirada periférica.

“Justamente con eso tiene que ver lo que uno viene haciendo desde el principio, porque si vos recordás en todas las entrevistas yo siempre fui reiterativo en que yo nunca me centré en Aguilar y Torres porque resulta la ficha salía”, afirmó el abogado. La gran novedad reside en las pericias de geolocalización, las cuales han permitido identificar movimientos sospechosos de terceros. “Respecto a las geolocalizaciones se me están abriendo otras puertas que desde el principio tanto yo como la defensa, en ese caso, de la fiscalía, también había sospechas de cierta persona”, confesó, sugiriendo que el abanico de imputados podría ampliarse próximamente.

El mito del «Crimen Perfecto» y la labor judicial

Con una postura firme frente a la complejidad del caso, el Dr. Ojer recordó una máxima de la criminología moderna para llevar tranquilidad a la familia de la víctima. “No existe el crimen perfecto. O sea, algunas veces habrán escuchado el el crimen perfecto no existe”. Para el abogado, la clave reside en la insistencia procesal: pedir informes, librar oficios, realizar cotejos y no dejar de litigar ni un solo día.

Asimismo, aprovechó el espacio para reivindicar la labor de los profesionales de la abogacía y criticar las intervenciones mediáticas de terceros que buscan rédito personal sin haber aportado al expediente. “La labor de los colegas por ahí se vio ensuciada por participación de terceros que no tuvieron que ver nada en la resolución del juez. Absolutamente nada”, disparó, pidiendo que “se lleven los laureles a quien corresponda”.

El futuro inmediato: Apelaciones y el Caso Robles

La causa entra ahora en una fase de definiciones en la Cámara de Apelaciones. Allí se dirimirá si se mantiene el procesamiento, si se dicta la falta de mérito solicitada por las defensas o si, por el contrario, se hace lugar al pedido de la fiscalía para que los implicados regresen a prisión preventiva.

“Ahora, lo último es las apelaciones de la defensa y de la fiscalía que están en cámara y que se va a resolver si si se quita el procesamiento, digamos, si se evita la falta de mérito sobre esas personas o si se da lugar a la fiscalía en el pedido de que vuelvan a quedar detenidos”, resumió Ojer. Al finalizar, el letrado adelantó que su agenda sigue cargada de compromisos judiciales de alto impacto, mencionando que “seguramente se van a ver novedades en el caso Robles”, otro de los frentes legales que mantiene la atención de la opinión pública provincial.

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