El barrio Mistol 2 atraviesa una situación de alarma debido al mal estado de las tapas de desagüe que atraviesan sus calles, agravado por la falta de iluminación pública, que convierte las noches en un riesgo constante para los vecinos. Días atrás, una mujer de avanzada edad sufrió un grave accidente al caer en una de estas tapas, resultando con múltiples lesiones en distintas partes del cuerpo. Según relataron los residentes, este accidente podría haberse evitado si se hubiera intervenido a tiempo y si la zona contara con luz adecuada durante la noche.
“Hace meses que las tapas están rotas. Incluso el año pasado le pedimos a un candidato a concejal que viniera a ver el problema y arreglarlo, pero nunca tuvimos respuesta. Además, de noche es muy oscuro y no se ve nada, por eso pasan estas cosas”, relató un vecino preocupado por la seguridad del barrio. La mujer accidentada, que ya tenía problemas de salud, actualmente se encuentra recuperándose en su hogar, acompañada por familiares, pero aún presenta secuelas físicas que le dificultan sus actividades cotidianas. “Se lastimó mucho y está pasando por un momento muy difícil”, agregaron los vecinos.
Un peligro constante
para toda la comunidad
La preocupación de los habitantes de Mistol 2 no se limita a este accidente. Según afirmaron, la zona es transitada diariamente por niños, adultos mayores y personas con movilidad reducida, y durante la noche el riesgo se incrementa por la oscuridad que impide visualizar las tapas rotas. “Es muy peligroso, hay muchos chicos que juegan en la zona y personas mayores que caminan todos los días. De noche es casi imposible ver por dónde pisas. Esto no puede seguir así”, sostuvo otro vecino, que prefirió mantener el anonimato.
Los vecinos denunciaron que esta situación refleja un patrón de abandono y falta de respuesta por parte de las autoridades municipales. Según afirmaron, las denuncias previas han sido ignoradas y la falta de mantenimiento y de iluminación pone en evidencia la precariedad de los controles de infraestructura urbana en la zona. “No es solo un tema de estética o comodidad, es cuestión de seguridad y de vida”, enfatizó un residente.
Reuniones y pedidos
ignorados
A lo largo del último año, la comunidad intentó llamar la atención de diferentes funcionarios. No solo recurrieron a candidatos políticos durante la campaña electoral pasada, sino que también enviaron notas y peticiones formales solicitando el arreglo de los desagües, tapas dañadas y la colocación de iluminación adecuada. Sin embargo, hasta el momento no se registran respuestas concretas ni acciones de reparación.
“Que vengan a ver”
“Lo que pedimos es que alguien venga a arreglar esto, porque la situación es realmente peligrosa. No queremos que haya más accidentes”, insistieron los vecinos. Para ellos, la falta de intervención no solo refleja negligencia administrativa, sino también un desprecio por la seguridad de los habitantes, especialmente de los sectores más vulnerables.
Consecuencias
sociales y seguridad
urbana
Expertos en urbanismo y seguridad vial coinciden en que este tipo de problemas afectan directamente la calidad de vida y la seguridad de los vecinos. Las tapas de desagüe rotas y la ausencia de iluminación no solo representan un riesgo de accidentes, sino que también limitan la movilidad segura y generan un clima de inseguridad permanente en el barrio.
La acumulación de denuncias sin respuestas puede derivar en frustración social, pérdida de confianza en las autoridades y un aumento de conflictos comunitarios.
Para el caso particular de Mistol 2, la caída de la mujer se suma a un historial de advertencias sobre infraestructura deteriorada y falta de luminarias, lo que evidencia la urgencia de intervenciones preventivas y control regular por parte de las áreas responsables del municipio.
El pedido urgente
de los vecinos
Los residentes de Mistol 2 hicieron un llamado público a las autoridades municipales y provinciales para que actúen de manera inmediata.
Exigen el arreglo de todas las tapas de desagüe dañadas, la colocación de iluminación adecuada y la implementación de un plan de mantenimiento preventivo que evite futuros accidentes.
Buscamos responsables
“Queremos que alguien se haga responsable y que las autoridades vean que esto es grave. No podemos esperar a que ocurra otro accidente más para que actúen”, concluyó un vecino.
La comunidad mantiene la esperanza de que sus reclamos sean escuchados y que se tomen medidas urgentes. Para los habitantes, la reparación de estas tapas de desagüe y la mejora de la iluminación no es solo una cuestión de infraestructura, sino una cuestión de seguridad y dignidad, que refleja el respeto por la vida y la integridad de quienes habitan el barrio.
