En una reveladora entrevista para el programa “Algo Está Pasando” (FM VLU 88.5), la concejal Jessica González desnudó la crisis de infraestructura que azota al interior formoseño. Mientras el discurso oficial apunta a las rutas nacionales, los docentes rurales deben bajar de sus autos para «rellenar» con tierra los cráteres de la Ruta Provincial N° 9.
La mañana en el dial de la FM VLU 88.5 se tiñó de realidad cruda cuando Fernando López y Daniel Moreira Viera pusieron al aire una problemática que, aunque cotidiana para los pobladores del sur provincial, alcanzó una escala de indignación nacional tras la viralización de una fotografía. En la imagen, un grupo de maestras rurales, vestidas con sus guardapolvos y la paciencia que solo la vocación otorga, aparecen realizando tareas de bacheo manual sobre la Ruta Provincial N° 9.
El «Bacheo» Docente: Cuando la Tiza se Cambia por la Pala
La concejal de la Unión Cívica Radical (UCR) de Villa 213, Jessica González, fue la voz encargada de ponerle contexto a la imagen que recorrió las redes sociales en cuestión de una hora. «Se viralizó cerca del mediodía un grupo de docentes que trabajan en la escuela del Bañadero. Es una ruta provincial que va desde 213 hasta Bañadero, unos 50 kilómetros aproximadamente», relató González, detallando que el trayecto afecta directamente a comunidades como las colonias Richery, La Floresta y Weiser.
La situación es desesperante. Los docentes, que utilizan sus vehículos particulares para cumplir con su labor, ven cómo sus herramientas de movilidad se destruyen ante la falta de mantenimiento estatal. «Las docentes pararon a rellenar un poco la ruta porque se manejan en autos bajos y lastimosamente rompen todos sus vehículos para ir hasta Bañadero», explicó la concejal, subrayando que esta tarea de emergencia se realiza «solamente poniéndole tierra», un remedio efímero que desaparece con la primera lluvia.
Cinco Años de Desidia y Promesas Incumplidas
Uno de los puntos más críticos de la entrevista fue la denuncia sobre la antigüedad del problema. Contrario a lo que intentan instalar ciertos sectores, el estado de la Ruta 9 no es producto de las últimas precipitaciones ni de un cambio de signo político a nivel nacional. «Esto se viene agravando hace más de 5 o 6 años que la ruta está en estas condiciones. Obviamente que pasando el tiempo se rompe más», sentenció González.
Incluso recordó gestiones institucionales que cayeron en sacos rotos: «Hace 4 años, la diputada provincial Carla Zaiser con un grupo de productores habían hecho una nota a Vialidad Provincial para poder arreglar la ruta, pero no pasó nada. Hoy hablan de falta de inversiones o de que no hay plata, pero el abandono es total».
Un Mapa de Peligro: De la Ruta 9 a la Ruta 3
El diagnóstico de la concejal no se limitó a un solo tramo. La crisis de infraestructura parece ser sistémica en la región. González advirtió que la Ruta Provincial N° 3, que conecta El Colorado con Pirané, se encuentra en un estado similar de deterioro. «La ruta número 3 también está intransitable. Ya se están notando los baches y para Bañadero no hay ningún parche de vialidad; son los mismos circulantes los que ponen alguna madera o señalización donde ya ha crecido pasto dentro del asfalto», describió con crudeza.
Esta situación convierte al tránsito cotidiano en una ruleta rusa. Los lugareños, conocedores del terreno, logran maniobrar bajando a la banquina o disminuyendo la velocidad a paso de hombre, pero quienes no conocen la zona se exponen a accidentes fatales en lo que debería ser una vía rápida de comunicación.
El Rol de las Instituciones y el Silencio del Defensor del Pueblo
El cierre de la nota radial dejó una fuerte interpelación a los organismos que deben velar por los derechos de los ciudadanos. Fernando López cuestionó la inacción del Defensor del Pueblo de la provincia, señalando una supuesta selectividad a la hora de reclamar. «El Defensor del Pueblo enseguida salta con las rutas nacionales, pero parece que no vio Facebook ayer. Le mandamos el número de la concejal para que le avise a Vialidad Provincial, así como hace con Vialidad Nacional», disparó el conductor.
La crítica apunta al contraste entre el discurso de «rutas como billares» que suele emanar de las esferas gubernamentales y la realidad de los caminos del interior. Mientras se discuten grandes obras como el puente con Pilar o la conexión con el Chaco, la infraestructura básica que permite a un niño estudiar y a un productor sacar su cosecha se desmorona.
«Hay que aplaudir de pie a las docentes», concluyó González, «porque además de enseñar, tienen que hacer de porteras, cocinar el almuerzo y ahora también arreglar la ruta». Una frase que resume la resiliencia del interior, pero también la vergonzosa ausencia de un Estado que parece haber olvidado dónde terminan sus fronteras de asfalto cuidado.
