Los 50 años marcan un hito en la vida de una persona. Para el jefe del clan Funes de la ciudad de La Plata, identificado como D.A., también: terminó preso en su fiesta de cumpleaños en una quinta acusado de ser el líder de una banda criminal familiar dedicada a la venta de estupefacientes. Les incautaron cuatro kilos de cocaína, 31 de marihuana y hay nueve detenidos.
Fueron 13 los allanamientos que se hicieron este martes en los barrios San Carlos, Altos de San Lorenzo y Villa Sicardi, de la capital bonaerense.
Todos los procedimientos estuvieron a cargo de la Dirección de Investigaciones Contra el Crimen Organizado de la Policía Bonaerense para concretar la detención de los principales integrantes del denominado Clan Funes, una estructura familiar dedicada a la venta de drogas que había consolidado su presencia en diversos sectores de La Plata.
La investigación, iniciada en febrero pasado, requirió de tareas de inteligencia criminal, trabajo encubierto y vigilancia tecnológica, incluyendo el uso de drones para monitoreo aéreo. El procedimiento evidenció que el clan mantenía una estructura activa, armada y territorializada.
En el marco de la causa, que investiga la UFI N°18, a cargo del fiscal Hugo Tesón y el Juzgado de Garantías N°4 de Juan Pablo Massi, desplegó a los grupos GAD, HALCÓN, al cuerpo de Infantería y drones para irrumpir de madrugada de forma simultánea en los 13 objetivos y capturar a:
- D. A. FUNES (50), el líder de la organización
- A. N. FUNES (26), el encargado de la logística
- L. N. FUNES (26), el abastecedor y recolector de las ganancias
- C. O. FUNES (53), abastecedor y recolector de las ganancias
- C. E. FUNES (27), vendedor bajo la modalidad delivery
- V. O. FUNES (22), daba un lugar para el ocultamiento de las drogas
- F. E. LARROUTE (21), daba un lugar para el ocultamiento de las drogas
- C. AMITRANO (45), daba un lugar para el ocultamiento de las drogas
- M. OYHAMBURU (22), daba un lugar para el ocultamiento de las drogas
Según la información oficial, la estructura del Clan Funes operaba bajo una modalidad que combinaba hermetismo y eficiencia, aprovechando lazos de sangre y afinidad familiar para blindar su funcionamiento.
El núcleo de la organización, encabezado por D. A. Funes, se valía de construcciones tipo quinta estratégicamente ubicadas con acceso rápido a rutas y autopistas, lo que facilitaba la circulación, labores de inteligencia y eventuales fugas.
Se identificó la utilización de múltiples viviendas como centros de acopio y expendio, así como la implementación de un sistema de venta directa y delivery de droga.
El megaoperativo descubrió en un predio del barrio San Carlos que había varias viviendas interconectadas entre sí, lo que motivó una intervención integral en toda la manzana.
El domicilio de la madre del líder era utilizado como centro logístico. Y el dato curioso es que la caída del jefe se dio mientras D.A. Funes celebraba su cumpleaños número 50 en una de las quintas. Eso sí, el circuito de venta continuaba activo en los distintos puntos controlados por la familia mientras el resto festejaba. No los invitaron a la fiesta.
