El nombre de Emilia Mernes vuelve a quedar en el centro de la polémica, pero esta vez no por sus cruces con Tini Stoessel o María Becerra, sino por el explosivo testimonio de un productor que decidió contar su experiencia trabajando con la artista.
Se trata de Nicolás Wasiluk, quien relató en un Bondi streaming cómo fueron sus dos encuentros laborales con Emilia, cuando la cantante aún estaba dando sus primeros pasos en la música. Según explicó, la primera experiencia no terminó de la mejor manera, ya que el show que había contratado nunca se concretó.
“Horas antes me avisaron que no podía venir porque se sentía mal”, recordó. Aunque entendió la situación, dejó en claro que la cancelación le generó complicaciones en la organización del evento.
Sin embargo, lo más llamativo llegó tiempo después, cuando volvió a convocarla. Según su relato, en esa segunda oportunidad el panorama fue completamente distinto: “Ya vino mucho más exigente”, aseguró, antes de detallar una serie de pedidos que no pasaron desapercibidos.
Entre las exigencias que mencionó, habló de una lista que incluía desde una gran cantidad de toallas hasta pedidos específicos para el camarín, como frutillas bañadas en chocolate fuera de temporada y bebidas premium. Pero eso no fue todo.
El productor también remarcó un gesto que le generó molestia: le habría pedido a Emilia que promocionara el evento en sus redes sociales y, según él, eso nunca ocurrió, algo que consideró clave para la difusión del show.
Aun así, el momento más tenso se dio minutos antes de que la artista saliera al escenario. Según su versión, un detalle aparentemente menor casi hace que todo se caiga. “No quería salir porque había pedido un té y no estaba”, contó, dejando entrever que la situación escaló rápidamente.
El episodio generó sorpresa y alimentó aún más la polémica en torno a la figura de Emilia, justo en un momento donde su nombre ya venía siendo tema de conversación por versiones de internas dentro de la escena musical.
Si bien no hubo respuesta pública de la cantante sobre este testimonio, lo cierto es que estas declaraciones suman un nuevo capítulo a una historia que parece no detenerse. En el mundo del espectáculo, donde cada detalle cuenta, incluso un simple té puede convertirse en el detonante de un escándalo.
