Analizando los datos de la Encuesta Permanente de Hogares Ampliada del INDEC, se observó el porcentaje de propietarios de la vivienda/terreno en todo el país. En dicho relevamiento de las provincias, se apreció que, durante el 2025, en Formosa el 82,6% de las viviendas y terrenos son propiedad de las personas que viven en ellas, superando ampliamente el promedio nacional del 62,8%.
De esta manera, desde la consultora Politiké explicaron que la jurisdicción formoseña se ubica como la primera provincia del NEA, segunda del país y del Norte Grande en cuanto a propiedad de la vivienda y terreno.
Crecimiento en conectividad
Además, durante el cuarto trimestre de 2025 se registraron, en promedio, 8.516.515 accesos fijos a internet, lo que representó un incremento interanual del 4,1% respecto del mismo período de 2024. En particular, los accesos fijos residenciales alcanzaron un total de 8.054.330 conexiones, evidenciando un crecimiento del 3,9%, mientras que los accesos fijos correspondientes a organizaciones totalizaron 462.185, con una expansión del 6,5%.
En este marco, destacaron que la provincia de Formosa se destacó por su desempeño durante el último trimestre, al registrar una variación interanual positiva del 3,3%, posicionándose como la jurisdicción con mejor desempeño en la región NEA. Le siguieron Corrientes, con un aumento del 2,6%; Chaco, con una variación del 2,1%; y Misiones, con un crecimiento del 1,0%.
Consumo de carne
Examinando el consumo de carne, desde la consultora consignaron que la industria frigorífica vacuna produjo un total de 457 mil toneladas en lo que fue enero-febrero del 2026.
Por otra parte, el consumo interno de la producción en enero-febrero del 2026 representó el 72,9% de la producción total, siendo el resto saldo exportador. Además, en la serie de consumo de carne vacuna por habitante desde 2005 al 2026 para febrero de cada año, se visualizó que los dos últimos años de Gobierno de la actual gestión nacional son los más bajos de la serie.
Morosidad de las familias argentinas
Los datos recientes del Banco Central de la República Argentina (BCRA) confirman una situación crítica en la microeconomía: enero ha marcado otro récord histórico en el porcentaje de irregularidad en el pago de préstamos personales y tarjetas de crédito por parte de las familias argentinas, se advirtió desde Politiké.
A pesar de los indicadores que podrían sugerir un crecimiento general de la actividad económica, la realidad de los hogares muestra un severo deterioro que se traduce en la incapacidad de honrar sus deudas.
El informe del BCRA es contundente: la ratio de irregularidad para préstamos personales alcanzó el 13,2% en enero, continuando una tendencia alcista que lo lleva a máximos históricos, alertaron.
La morosidad en tarjetas de crédito se ubicó en el 11,0%, una cifra que también representa un pico sin precedentes. Ambos indicadores reflejan un deterioro continuo que se aceleró notablemente a partir de marzo-mayo, triplicándose y cuatriplicando las ratios de irregularidad de las familias en el último año.
Esta escalada en la mora se da tras trece meses consecutivos de aumento, lo que evidencia un problema estructural en los ingresos familiares frente a un contexto macroeconómico desafiante, remarcaron. El incremento de la morosidad es el síntoma más crudo del desajuste entre salarios, tasas de interés e inflación.
El endeudamiento dejó de ser una herramienta de consumo para convertirse en un mecanismo de supervivencia para cubrir gastos básicos como alimentos y servicios en un contexto de inflación persistente y salarios rezagados. Se estima que un hogar promedio adeuda a entidades bancarias y no bancarias un monto que equivale a más del 130% de su salario mensual, el nivel más alto desde la pandemia, recalcaron.
La morosidad se dispara en un marco de altas tasas de interés y un Costo Financiero Total (CFT) que supera ampliamente el 100% anual. La caída del salario real y las elevadas tasas generan una brecha inmanejable entre lo que ganan los hogares y lo que deben pagar, llevando a un círculo vicioso donde pagar el mínimo de la tarjeta se convierte en una trampa de financiamiento a tasas altísimas.
La profundización de la recesión y el encarecimiento del costo de vida se suman al deterioro de la calidad del empleo, con un aumento en la informalidad y el trabajo por cuenta propia. Estos factores reducen aún más la capacidad de pago de las familias, señalaron.
En resumen, mientras el indicador de actividad general ofrece una imagen parcial, la realidad en la economía real de las familias refleja un colapso financiero doméstico, con la deuda transformándose en un peso insostenible para millones de argentinos.
Indicadores de consumo
Asimismo, apuntaron que los supermercados tienen como principal característica la oferta de productos de primera necesidad, por lo tanto, el poder adquisitivo de sus clientes es diverso (ingresos bajos, medios y altos). Los centros comerciales (shoppings) ofrecen una variedad mayor de productos y servicios y tienen como público objetivo clientes de medio y alto poder adquisitivo. Al cotejar los datos actualizados de ambos índices respecto al mismo mes del último año de la gestión anterior (enero 2023) se obtuvieron los siguientes resultados.
Las ventas en supermercados en enero de 2026 han tenido una caída del 1,2% respecto al mismo mes del año 2025. Al tomar como referencia a enero del 2023, queda en evidencia la gran baja en ventas que han tenido los supermercados, ya que todavía se encuentra muy por debajo del 2023 (-11,3%), enero de los años 2024 (-10,2%) y 2025 (-11,3%) habían reflejado similar contracción en las ventas.
Del mismo modo, los shoppings y centros de compras (teniendo en cuenta la oscilación cíclica de su demanda) han tenido una baja en sus ventas respecto a diciembre del 2025 (-0,1%). Si se toma como referencia el mes de enero del 2023, las ventas han bajado (-5,1%), resultado similar a enero del año 2025 (-5,0%), que había recuperado bastante respecto al complicado enero de 2024 que tuvo el sector (-23,5%).
Luego de más de dos años de gestión, las políticas económicas aplicadas por el presidente Javier Milei han tenido un impacto negativo en el consumo, afectando aún más al sector de consumo popular. El resultado a mediano y largo plazo de ello no puede ser otro que una brecha más amplia en la capacidad de consumo entre los sectores de mayor y menor poder adquisitivo. Lo ocurrido en el mes de enero del año 2026 da cuenta de ello.
Intercambio comercial
En febrero del 2026 las exportaciones del país cayeron 2,9% interanual y las importaciones también cayeron 11, 8%. A su vez, la balanza comercial arrojó un superávit de U$D 788 millones. Los principales socios comerciales (importaciones) fueron: China (U$D 1271 M), Brasil (U$D 1133 M), Unión Europea (U$D 656 M), Estados Unidos (U$D 417 M). Los rubros de mayores retrocesos en importaciones para febrero del 2026 en su variación interanual fueron: “Combustibles y lubricantes” (-36,8%) y “Piezas y accesorios para bienes de capital” (-24,9%).
