En un análisis profundo de la realidad productiva nacional, el reconocido economista Bernardo Kosacoff delineó un escenario compuesto por lo que denominó «tres Argentinas». Esta segmentación, según su visión, refleja las marcadas diferencias sectoriales que coexisten en el país y que presentan desafíos particulares para la sostenibilidad del esquema económico.
Las tres realidades productivas del país
Kosacoff identificó, en primer lugar, un sector moderno y altamente competitivo, que opera en la frontera técnica internacional y representa un potencial enorme para el desarrollo. «Es un activo que pocos países en vías de desarrollo poseen», destacó el especialista.
En segundo término, describió una Argentina «enorme» orientada al mercado interno, que cumple un rol fundamental en la generación de empleo pero que actualmente atraviesa una situación compleja. Finalmente, señaló un tercer segmento, el de la economía informal y la exclusión, que ha crecido notablemente en las últimas cuatro décadas.
La macro como plataforma, no como meta
Al evaluar el rumbo económico, Kosacoff reconoció avances en la estabilización macroeconómica, la consistencia fiscal y los procesos de desregulación. Sin embargo, fue enfático al marcar una diferencia de perspectiva con la visión oficial: «Creo que el Gobierno en este momento está planteando que este es un punto de llegada, y para mi punto de vista este es un punto de partida».
Para el economista, haber ordenado las variables macroeconómicas es la condición inicial, la base desde la cual debe lanzarse una estrategia integral de desarrollo. «La tarea que viene es enorme», afirmó, subrayando la necesidad de construir mercados competitivos a través de políticas públicas deliberadas, mejoras sistémicas en logística, financiamiento y una sólida construcción institucional.
El desafío del mercado interno y la apertura
Uno de los ejes centrales de la conversación fue la situación del sector volcado al consumo doméstico. Kosacoff destacó la «paciencia notable» de este segmento y el apoyo social al proceso de reordenamiento, pero advirtió que ahora requiere «horizontes más largos para tomar decisiones estructurales importantes».
El especialista hizo hincapié en el impacto de la transición desde una economía cerrada a una abierta, un proceso que lleva décadas. Explicó que la naturaleza de la competencia vía importaciones ha cambiado radicalmente desde los años 80 hasta la actualidad, lo que exige una adaptación constante por parte de las empresas locales.
En conclusión, Kosacoff planteó que, superada la etapa inicial de ordenamiento, es imperioso construir una agenda específica para potenciar a todas las «Argentinas» productivas. El camino, según su visión, requiere combinar la disciplina macroeconómica con políticas microeconómicas e institucionales que fomenten la competitividad genuina y aborden las profundas heterogeneidades que caracterizan al tejido productivo nacional.
