El programa de eltrece vivió una situación de humor y sorpresa cuando el cantante se cruzó con un concursante que era su doble, generando bromas y un ambiente distendido en el estudio.
El programa Es mi sueño (eltrece) es conocido por reunir momentos emotivos e inesperados. En su última emisión, el espacio vivió una situación singular cuando el cantante y jurado Abel Pintos se encontró con un participante que resultó ser su asombroso doble físico.
La secuencia comenzó con la presentación de Nicolás Zárate, un camionero oriundo de Entre Ríos. Al verlo, Abel Pintos no ocultó su sorpresa y, con sentido del humor, subió al escenario para abrazarlo y bromear, llegando a llamarlo «hermano» y proponiendo recrear el popular «meme de Spiderman», imitando la escena en la que los personajes se señalan.
«Yo me veía una cicatriz a tu costado y, claro, somos separados al nacer», expresó Pintos entre risas, y añadió: «Vamos a indagar un poquito a ver si encontramos el parentesco». En tono jocoso, el intérprete de «La llave» sugirió: «Yo creo que uno de los dos es producto de la inteligencia artificial del otro». La jurada Jimena Barón intervino coincidiendo: «Son hermanos».
Carlos Baute, otro miembro del jurado, optó por un análisis más detallado, señalando las diferencias en el registro vocal: «Son parecidos, pero no. Físicamente son parecidos. Sí, pero no». Baute también aprovechó para elogiar la labor de Zárate como camionero, subrayando la importancia del oficio.
El ambiente en el estudio combinó humor, sorpresa y emoción. Este episodio se enmarca en el estilo del certamen, que alterna situaciones distendidas con otras de gran carga emotiva. Un ejemplo reciente fue la participación de Bárbara Flores, una joven de 20 años que expresó su admiración por Abel Pintos, quien la emocionó con un abrazo de aliento antes de que interpretara «Él me mintió». El jurado destacó el talento y la entrega de la concursante.
El momento culminó en un clima de camaradería, con Joaquín Levinton proponiendo una fotografía grupal sin Abel Pintos, una broma que el jurado aceptó con humor, reforzando el espíritu cercano del programa.
