Un grupo de siete medios internacionales de investigación reveló documentos que detallarían una campaña de desinformación en el país, utilizando identidades falsas para publicar análisis en portales locales.
Un consorcio de siete medios internacionales de investigación, entre los que se encuentra el medio africano The Continent, dio a conocer una serie de documentos que, según su análisis, evidenciarían una operación de influencia y espionaje rusa en Argentina. La información, publicada inicialmente en redes sociales por el periodista Alberto de Filippis, se basa en más de 76 documentos en ruso que suman 1.431 páginas.
Los archivos, que incluirían presupuestos, nóminas y planes de trabajo, detallan una estructura interna denominada «La Compañía». Esta entidad, según la investigación, habría sido creada tras la absorción de activos del Grupo Wagner por parte del Servicio de Inteligencia Exterior ruso (SVR). Su presupuesto global para operaciones en más de 30 países se estima en 7,3 millones de dólares.
El foco en Argentina, de acuerdo con estos documentos, se habría intensificado tras el cambio de gobierno en diciembre de 2023. La investigación señala que se presupuestaron 283.000 dólares para una campaña mediática entre junio y octubre de 2024, y otros 343.000 dólares para recopilación de inteligencia y logística.
Uno de los métodos descritos es la creación de identidades ficticias de analistas, como «Manuel Godzin», presentado con credenciales académicas falsas, para publicar artajes de opinión en medios digitales argentinos. La Universidad de Bergen en Noruega habría confirmado que no tiene registros de tal persona, y la fotografía utilizada correspondería a un ciudadano ruso cuya identidad fue utilizada sin su consentimiento.
La investigación plantea que estos artajes, ofrecidos de forma gratuita a redacciones, lograron publicarse debido a la falta de verificación básica sobre la identidad de los autores. El consorcio de medios sostiene que la operación buscaba explotar la polarización política local para sembrar desinformación.
Las revelaciones han generado reacciones diversas en el ámbito político y periodístico, poniendo el foco en los mecanismos de verificación de contenidos y la vulnerabilidad ante campañas de influencia extranjera.
