Un especialista en física nuclear abordó en un programa radial los detalles y las consideraciones técnicas del preacuerdo entre el gobierno nacional y Nano Nuclear Energy para la planta del Polo Científico y Tecnológico.
En el programa radial «Algo Está Pasando», emitido por FM VLU 88.5, se analizó el preacuerdo entre el gobierno nacional y la empresa estadounidense Nano Nuclear Energy para reactivar la planta Dioxitek, ubicada en el Polo Científico y Tecnológico de Formosa. El Dr. en Física Rolando Granada, presidente de la Fundación Centro de Medicina Nuclear y Radioterapia de Formosa, ofreció un análisis técnico del proyecto, que prevé una inversión de 230 millones de dólares.
La planta, destinada a la producción de dióxido de uranio para abastecer a las centrales nucleares de Atucha y Embalse, ha estado inactiva durante años. El Dr. Granada señaló que, si bien los modelos de asociación pueden ser positivos, es crucial conocer los detalles del acuerdo para evaluar si beneficia al país. «Uno tendría que conocer el detalle de los acuerdos para decir si es un buen acuerdo para nosotros o no», afirmó.
El proyecto incluye una segunda etapa para construir una planta que convierta el dióxido de uranio en hexafluoruro de uranio, un gas que es material de entrada para el enriquecimiento. Granada aclaró que este proceso es químico y no incrementa la complejidad radiológica, pero destacó la importancia de gestionar el conocimiento y la ingeniería desarrollada por el Estado. «De qué manera se maneja el conocimiento y la ingeniería que ha desarrollado el Estado Nacional… y de qué manera puede ser transferido y utilizado por la contraparte», expresó.
El especialista advirtió sobre el riesgo de que el Estado subsidie a empresas privadas extranjeras, cediendo ingeniería desarrollada localmente a cambio de capital. «Nosotros no podemos, por algunos millones de dólares, enajenar, entregar un conocimiento que nos ha costado mucho esfuerzo», sostuvo.
Respecto a la seguridad, el Dr. Granada aclaró que Dioxitek es una planta de procesos químicos y no un reactor nuclear, manejando uranio natural con niveles de radiación muy bajos. Explicó que la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN) supervisa las operaciones y que los subproductos, como el amoníaco, tienen valor comercial.
Finalmente, se destacó el impacto social positivo del proyecto, que fue gestionado por el gobierno provincial para generar empleo de alta calidad en Formosa, y la esperanza de que los técnicos formados localmente sean convocados para trabajar en la planta.
