Un proyecto de ley en análisis en la Legislatura busca establecer un marco para el uso pedagógico de dispositivos móviles en el ámbito educativo. El ministro Aráoz destacó la importancia de orientar su uso de manera responsable.
En la Legislatura de Formosa avanza el debate de un proyecto que propone regular la utilización de herramientas digitales en las escuelas, en respuesta al crecimiento del uso de la tecnología en la vida cotidiana de los estudiantes.
La iniciativa, que ya cuenta con estado parlamentario y se encuentra en análisis en comisiones, apunta a establecer un marco normativo que ordene el uso de dispositivos móviles dentro del ámbito educativo, promoviendo su aprovechamiento pedagógico.
En este contexto, el ministro de Cultura y Educación, Julio Aráoz, se refirió a la necesidad de transformar el uso de los celulares en una herramienta positiva para el aprendizaje. “El desarrollo tecnológico se da a velocidades inusitadas, y la incorporación en nuestras vidas del teléfono móvil y la evolución que presenta es significativa”, sostuvo el funcionario, al tiempo que remarcó que el desafío no es prohibir, sino orientar su uso.
Aráoz enfatizó que la clave está en el uso responsable: “Es importante utilizar esas herramientas de la tecnología responsablemente para que, a través de ellas, tengamos una contribución positiva al proceso de enseñanza-aprendizaje”, afirmó.
El ministro también valoró que el debate legislativo incluya a distintos actores sociales, incluso a los propios estudiantes. “Hemos reunido información, estudios de casos y profesionales del área educativa han participado de los trabajos en comisión”, explicó, destacando la construcción colectiva del proyecto.
Asimismo, subrayó la importancia de alcanzar consensos políticos para avanzar en la sanción de la norma. “Lo bueno es que esta iniciativa ya tiene estado parlamentario y podemos lograr que esta ley salga a partir de acuerdos, porque todos debemos consolidar un sistema educativo de calidad, adaptado a los desafíos del siglo XXI”, señaló.
Otro de los puntos centrales planteados por Aráoz fue la preocupación existente en la comunidad educativa sobre los riesgos del uso inadecuado de la tecnología. En ese sentido, indicó que el debate surge también por la inquietud de padres y docentes frente a problemáticas como el acceso a plataformas no autorizadas.
Finalmente, el titular de la cartera educativa hizo hincapié en la corresponsabilidad entre la escuela y la familia. “Si bien la escuela cumple un rol fundamental en la alfabetización digital, la familia posee una responsabilidad primaria en la supervisión del uso que los menores hacen de la tecnología”, concluyó.
De esta manera, el proyecto busca no solo regular, sino también redefinir el lugar del celular en el aula, en línea con una visión que promueve su uso educativo y responsable.
