Un referente local explica los fundamentos y la evolución de esta organización, destacando su presencia histórica en la provincia y su enfoque en el desarrollo humano.
En una entrevista, Luis Sebriano, referente de la masonería en Formosa, abordó los aspectos centrales de esta institución, describiéndola como una escuela de pensamiento enfocada en el «perfeccionamiento del ser humano». Durante el diálogo, explicó el origen del término y su evolución desde los gremios medievales de constructores hasta una sociedad de carácter filosófico y filantrópico.
Sebriano detalló que la institución se estructura como una sociedad iniciática que promueve el cuestionamiento filosófico, la filantropía activa y la búsqueda del progreso humano. «Es mucho más que un club de filosofía; si no lo llevás a la sociedad, no sirve de nada», afirmó, subrayando su carácter práctico.
El entrevistado realizó un repaso histórico, señalando que el secretismo que caracterizó a la orden durante siglos respondió a contextos de persecución por promover el libre pensamiento. Hoy, según indicó, la organización tiene presencia pública.
Sebriano mencionó la influencia de la masonería en hitos de la historia argentina, como el Pacto Urquiza-Mitre, y destacó figuras como el General San Martín y el fundador de Formosa, Comandante Luis Jorge Fontana, como integrantes de la orden. En la actualidad, señaló que en las logias formoseñas conviven personas de diversas afiliaciones políticas y creencias religiosas.
El desafío actual, según el referente, es aplicar su método de diálogo en una sociedad marcada por la división, reafirmando que la búsqueda principal es el dominio sobre uno mismo y el compromiso con el progreso comunitario.
