Ángel López murió mientras estaba al cuidado de su madre. La autopsia reveló lesiones craneales y la Justicia investiga si fueron accidentales o intencionales, en un caso con un trasfondo de disputa judicial entre los padres.
Ángel López, un niño de 4 años, falleció en la ciudad de Comodoro Rivadavia mientras se encontraba bajo el cuidado de su madre, Mariela Altamirano. Según el relato de la mujer, su pareja notó que el menor no respiraba, por lo que fue trasladado de urgencia a un hospital local, donde permaneció internado en terapia intensiva hasta su deceso.
La autopsia practicada reveló que el niño presentaba lesiones internas en la cabeza. «El niño presentó traumatismos en la zona craneal», informó el fiscal a cargo de la causa, Facundo Oribones, quien agregó que «los golpes, como máximo, serían de hace diez días atrás». Este hallazgo colocó a Altamirano y a su pareja bajo la lupa de la investigación.
La causa exacta de la muerte será determinada por un informe histopatológico pendiente, el cual establecerá si las lesiones fueron voluntarias o accidentales. Mientras se aguardan esos resultados, han surgido versiones enfrentadas entre la familia paterna y la madre del niño.
El abogado que representa al padre de Ángel, Luis López, sostuvo en declaraciones a medios que «la madre y su pareja lo asesinaron y se están cubriendo». El propio padre había manifestado previamente su convicción de que se trató de un hecho criminal. El caso se enmarca en una extensa disputa judicial entre los progenitores, con denuncias cruzadas por violencia.
Por su parte, Mariela Altamirano rechazó categóricamente las acusaciones. Relató que el día del incidente encontraron al niño sin respiración, procedieron a realizarle RCP y solicitaron una ambulancia. «Yo también quiero saber qué pasó, porque nosotros no le pegamos al nene», expresó, y añadió que ella había protegido a su hijo.
Desde la fiscalía se explicó que, al momento de los hechos, no existía en la Justicia penal ninguna denuncia activa que involucrara un riesgo específico para el menor, y que las denuncias previas entre las partes habían sido desestimadas o archivadas por falta de pruebas.
La investigación continúa su curso. A la espera del informe médico definitivo, se prevé que la próxima semana se realicen peritajes a los teléfonos de las personas involucradas.
