Un repaso por la evolución de la fuerza política en la provincia, desde su etapa de competencia electoral hasta su actual situación, marcada por cambios en su representación.
El término «autofagia», de origen biológico, se ha utilizado como metáfora para describir procesos de deterioro interno. En el ámbito político formoseño, algunos analistas lo han aplicado para referirse a la trayectoria de la Unión Cívica Radical (UCR) en las últimas dos décadas.
En los años posteriores a la recuperación democrática, el radicalismo formoseño mostró una fuerte presencia territorial. Llegó a gobernar numerosos municipios, incluidos algunos de los más poblados de la provincia, y mantuvo una estrecha competencia electoral con otras fuerzas políticas. La elección de 1987, donde el candidato radical Alberto Maglietti obtuvo una votación significativa, es recordada como un hito de esa etapa.
Los años 90 y principios de los 2000 presentaron oportunidades de renovación. La UCR logró, por ejemplo, ganar la intendencia de la ciudad de Formosa en 1999 y alcanzar una votación destacada en las legislativas nacionales de 2001. Sin embargo, en ese período también se adoptaron estrategias que incluyeron la incorporación de candidatos externos al partido, algunos con resultados electorales limitados y permanencia efímera en la fuerza.
El ciclo electoral de 2021 marcó un punto de inflexión. La candidatura de Fernando Carbajal, con un perfil ajeno a las estructuras partidarias tradicionales, logró capitalizar un amplio descontento y llevar la votación radical a un piso significativo. No obstante, este proceso generó tensiones internas entre sectores del partido.
Las elecciones de 2023 mostraron un resultado electoral diferente para la UCR en la provincia. La fuerza obtuvo una representación menor a la de comicios anteriores y no logró ingresar concejales en la capital provincial, un hecho inédito en la historia democrática reciente. Este escenario se repitió en la mayoría de los municipios, con excepciones puntuales como la localidad de El Colorado.
El análisis de la evolución electoral del radicalismo formoseño continúa siendo objeto de estudio por parte de observadores políticos, quienes evalúan los factores internos y externos que han influido en su desempeño en las urnas.
