Durante una sesión ordinaria en el Honorable Concejo Deliberante, los concejales Mattia Cánepa y José Delguy protagonizaron un fuerte cruce sobre la regulación del servicio de guardavidas, que derivó en una discusión más amplia acerca del rol del Estado y la crisis industrial.
En el Honorable Concejo Deliberante (HCD) de Formosa, una sesión que parecía rutinaria se transformó en un debate de alto voltaje cuando se trató un decreto municipal para regular el servicio de guardavidas profesionales. El presidente del cuerpo, Darío Di Martino, presenció el intercambio entre el concejal opositor Mattia Cánepa y el oficialista José Delguy.
Cánepa, de la oposición, fundamentó su rechazo al decreto argumentando que el trabajo debe generarse por oferta y demanda, no por imposición estatal. “Gente que nunca generó trabajo en el privado no puede venir a decirnos cómo se genera el trabajo”, afirmó, y acusó al oficialismo de manipular lo discutido en comisiones. Advirtió, además, que la seguridad no debe lograrse a costa de quienes trabajan “de sol a sol”.
Por su parte, Delguy respondió con dureza, calificando de “burrada” la postura de su colega. Explicó que la vía correcta para modificar el decreto era presentar un proyecto propio, no obstruir. También criticó la ausencia de algunos concejales y puso en duda su dedicación al trabajo legislativo. Con datos estadísticos, Delguy sostuvo que el libre mercado ha fracasado, citando la caída de la producción industrial (8,7%), el bajo uso de la capacidad instalada (54,6%) y el cierre de 22.000 empresas a nivel nacional.
El debate reflejó dos visiones opuestas: una, cercana a la desregulación y el alivio al sector privado, y otra, del Frente de Todos / Bloque Justicialista, que defiende el rol del Estado en la protección de los trabajadores. Finalmente, la ordenanza fue votada en un clima de tensión, dejando en evidencia las diferencias sobre el modelo económico.
