El sistema de gestión hídrica del oeste formoseño operó de manera óptima ante el aumento del caudal del río Pilcomayo, garantizando la seguridad y el suministro de agua para las comunidades locales.
En un escenario marcado por las recientes precipitaciones y el aumento de los caudales en la alta cuenca del río Pilcomayo, el sistema de gestión hídrica del oeste formoseño ha demostrado una operatividad óptima. Según informaron fuentes oficiales, las obras de mitigación en la zona del Bañado La Estrella lograron procesar el excedente de agua de manera eficiente, garantizando la seguridad y el suministro para las poblaciones locales.
El legislador provincial y asesor del Poder Ejecutivo, Aldo Ingolotti, detalló en diálogo con la prensa que, tras el «pequeño repunte» registrado en los últimos días, los niveles de agua en las inmediaciones del vertedero de la Ruta 28 alcanzaron un pico de 39 centímetros sobre el nivel de la estructura. No obstante, gracias al diseño de las obras, el escurrimiento se produjo con total normalidad y los niveles han comenzado a descender paulatinamente.
De acuerdo con el análisis técnico de Ingolotti, el humedal se encuentra actualmente en su máximo nivel. Esta condición es fundamental, ya que asegura que el Bañado está plenamente capacitado para proporcionar agua a la totalidad de las comunidades integradas al sistema de aprovechamiento hídrico durante el resto del año.
