Nahuá Santos Riquelme fue visto por última vez el domingo 3 de mayo. Las autoridades solicitaron colaboración para dar con su paradero.
La provincia de Corrientes se encuentra conmocionada por la desaparición de Nahuá Santos Riquelme, un niño de seis años que fue visto por última vez el domingo 3 de mayo cuando se ausentó de su domicilio junto a su padre, Josias Santos Regis.
El Ministerio de Seguridad Nacional solicitó la colaboración de la comunidad para encontrar a Nahuá. Según informó, el niño tiene cabello rubio con rulitos, ojos claros y tez blanca. La última vez que lo vieron vestía pantalón largo color crema, zapatillas blancas, camiseta azul y blanca de manga larga y campera marrón tipo inflable.
Las autoridades activaron el Alerta Sofía para dar con el paradero del menor. Cualquier persona que tenga información útil sobre el paradero del niño puede comunicarse a la línea 134 de manera gratuita y anónima.
De acuerdo con El Litoral, la desaparición del niño sucedió luego de que su padre, de nacionalidad brasileña, atacara a tiros a un grupo de personas en la localidad de Esquina. “En circunstancias que aún son materia de investigación, el sujeto inició una discusión que terminó en violencia armada”, indica el medio correntino. Producto del ataque, el dueño de la vivienda, un hombre de 47 años, resultó herido.
Tras la desaparición de su hijo, Mariana Riquelme habló con Radio Dos de Corrientes y manifestó que está “muy angustiada”. En su relato, la mujer contó que Santos Regis pasó a buscar a su hijo el domingo al mediodía para ir a almorzar. “A la tarde volvieron a buscar cositas para ir a pescar. A la noche yo estaba en un encuentro con unos amigos y él estaba llamándome”, indicó. “La última vez que él me llamó fue a las nueve de ayer”, detalló Riquelme.
Por otro lado, le pidió a la Justicia que se mueva con más celeridad para encontrar lo más rápido posible a su hijo. “Está en juego la vida de un niño. Y yo necesito que sea rápido, que la Justicia actúe rápido, que no me pongan trabas”, expresó. Mariana señaló que cuando fue a hacer la denuncia tardaron “un montón”, ya que el fiscal no la autorizaba.
Por último, describió a su expareja como una persona violenta. “Yo creo que no le va a hacer nada (a mi hijo), pero tengo miedo de que se lo lleve lejos”, añadió. Mariana aseguró que Santos Regis está “de ilegal” en el país y que incluso, un tiempo atrás, ella había pedido que lo deporten. “En realidad yo no vivía tranquila, tenía tiempos que él estaba tranquilo y otros tiempos que me hostigaba, que me perseguía”, concluyó.
El Alerta Sofía es un sistema de emergencia diseñado para la búsqueda de menores de 18 años desaparecidos en situaciones de extrema urgencia, cuando se presume que están en grave peligro. Se activa exclusivamente en situaciones de máxima gravedad, cuando las autoridades determinan que la persona desaparecida corre un riesgo inminente y que su localización requiere el apoyo inmediato de la comunidad.
El protocolo se pone en marcha solo si se cumplen ciertos requisitos específicos, que incluyen: la existencia de una denuncia formal y una investigación en curso; que el caso esté vinculado a un posible secuestro o desaparición en riesgo inminente; contar con información precisa y verificable para su difusión; y la solicitud de activación por parte de un fiscal o juez. Una vez activado, el Ministerio de Seguridad de la Nación, en conjunto con el Sistema Federal de Búsqueda de Personas Desaparecidas y Extraviadas (SIFEBU), coordina la difusión de la información a través de múltiples canales: dispositivos móviles, medios de comunicación masiva, correo electrónico y redes sociales.
El sistema fue bautizado como Alerta Sofía en homenaje a Sofía Herrera, quien desapareció el 28 de septiembre de 2008 en un camping de Río Grande, Tierra del Fuego. En Argentina se reportan alrededor de 7.000 desapariciones de menores al año, de las cuales el 60% son resueltas en las primeras 72 horas. Sin embargo, los casos que involucran delitos representan menos del 1% del total. Por ello, el Alerta Sofía solo se activa entre dos y tres veces al año.
