La Justicia Federal procesó al rector Augusto Parmetler y a su esposa, y suspendió a tres decanos de la Universidad Nacional de Formosa, en medio de denuncias por irregularidades administrativas y un clima de tensión institucional.
La Universidad Nacional de Formosa (UNaF) atraviesa una crisis institucional tras el procesamiento judicial del rector Augusto Parmetler y la suspensión de tres decanos de las facultades de Humanidades, Recursos Naturales y Administración, Economía y Negocios. La medida, dispuesta por la Justicia Federal, también alcanza a la esposa del rector, Zully Rivero, quien fue apartada de sus funciones por 90 días.
En este contexto, el doctor en Ciencias de la Educación Mario Olmedo, profesor e investigador de la casa de estudios, señaló que el modelo de gestión actual ha priorizado el acaparamiento del poder en detrimento de los objetivos académicos. Según Olmedo, la falta de transparencia y la pérdida de gobernabilidad ponen en riesgo la continuidad académica.
Entre los problemas mencionados, se destaca la judicialización de la docencia, con más de 50 profesores sometidos a procesos por disentir con la gestión, y el incumplimiento de la Ley de Educación Superior, que exige un 70% de docentes regulares. Olmedo estimó que en la UNaF ese porcentaje no alcanza el 30%.
La crisis también impacta en la vida estudiantil, con restricciones en servicios como el comedor universitario y las becas. El especialista instó a recuperar la esencia de la educación pública y a dejar de lado prácticas que afectan la transparencia y el bienestar de la comunidad universitaria.
