La Organización Gremial de Monotributistas de la Universidad Nacional de Formosa denunció una campaña de hostigamiento, amenazas y despidos sin causa contra trabajadores que no se alinean con la gestión actual.
La Universidad Nacional de Formosa (UNaF) atraviesa una crisis institucional que se ha intensificado en las últimas horas. La Organización Gremial de Monotributistas de la UNaF emitió un comunicado en el que denuncia una sistemática campaña de persecución laboral, amenazas y despidos arbitrarios contra aquellos trabajadores que no se alinean con la gestión actual.
Según el gremio, el clima dentro del campus es de vulnerabilidad absoluta. Los trabajadores reportan despidos sin previo aviso, contratos ignorados, presiones constantes y persecución ideológica y laboral. La denuncia señala al abogado Vicente Emilio Grippaldi, a quien sectores de la comunidad universitaria denominan “Rector Trucho”, como presunto responsable de las medidas intimidatorias.
El conflicto se suma a la situación judicial del ex rector suspendido Augusto Parmetler y de su esposa Zully Rivero, apartada de sus funciones por ocupación de múltiples cargos. En su comunicado, el gremio afirmó: “Somos trabajadores. No delincuentes. No violentos. Solo personas que dependen de este ingreso para llevar el pan a sus hogares”.
Ante la gravedad de los hechos, el sector se declaró en estado de alerta permanente. La preocupación radica en que, lejos de buscar una vía de pacificación, los sectores vinculados a la gestión cuestionada habrían profundizado el conflicto. El temor y la incertidumbre afectan no solo a los monotributistas, sino también a alumnos, profesores y personal no docente que cuestionan las decisiones de la cúpula.
La comunidad universitaria y la opinión pública formoseña observan con preocupación cómo una institución educativa se transforma en un espacio de silenciamiento. Los afectados advierten: “En democracia, expresar opiniones no puede convertirse en causal de persecución laboral” y exigen el cese inmediato de las hostilidades y el respeto por los contratos vigentes.
