Familiares de personas fallecidas denuncian falta de mantenimiento, tumbas anegadas, pastizales altos y presencia de animales sueltos en el cementerio San Antonio de la ciudad de Formosa.
Familiares de personas que descansan en el cementerio San Antonio de la ciudad de Formosa manifestaron su preocupación por el estado de abandono y la falta de mantenimiento general del predio, situación que —según afirman— se viene agravando con el paso del tiempo y afecta directamente el cuidado de las tumbas de sus seres queridos.
Los vecinos que se comunicaron con este medio señalaron que en distintos sectores del cementerio se registran tumbas anegadas por acumulación de agua, lo que no solo dificulta el acceso, sino que además genera deterioro en las estructuras y en los materiales de construcción utilizados para su conservación.
A este panorama se suma el crecimiento desmedido de pastizales en numerosas áreas del predio, lo que impide la correcta circulación de los familiares y trabajadores que realizan tareas de mantenimiento. Según indicaron, en algunos casos el pasto alto supera el nivel habitual de las veredas internas, generando una imagen de descuido generalizado.
Otro de los problemas
Otro de los problemas mencionados por los denunciantes está vinculado al levantamiento de varias sepulturas producto del crecimiento de raíces de árboles cercanos, lo que provoca daños visibles en las bóvedas y nichos, además de representar una preocupación adicional por la integridad de las construcciones.
Los familiares también expresaron que, ante la falta de mantenimiento regular por parte de las autoridades responsables, muchas veces deben contratar a personas particulares para el cuidado de las tumbas. Sin embargo, denunciaron que en reiteradas oportunidades se han encontrado con restricciones para el ingreso de estos trabajadores, lo que dificulta aún más las tareas de limpieza y conservación.
A ello se suma una situación que genera especial malestar: la presencia de animales sueltos dentro del cementerio. De acuerdo con los testimonios, caballos y perros circulan libremente por el lugar, provocando daños en adornos, flores y estructuras, además de ensuciar las tumbas con sus desechos.
Los vecinos remarcaron que esta problemática no es reciente y que se repite de manera constante, sin que hasta el momento se hayan observado soluciones definitivas. En ese sentido, expresaron su malestar por la falta de respuestas y la ausencia de un plan de mantenimiento sostenido.
“Hay animales como caballos o perros merodeando por las tumbas y estas rompen lo que hacemos o simplemente ensucian con sus desperdicios”, señalaron con preocupación, insistiendo en la necesidad de controles más estrictos dentro del predio.
Finalmente, los familiares solicitaron una intervención urgente por parte de las autoridades competentes para mejorar las condiciones generales del cementerio San Antonio, garantizar su mantenimiento, ordenar el ingreso de trabajadores y evitar la presencia de animales, teniendo en cuenta que se trata de un espacio donde descansan los restos de sus seres queridos y que, remarcan, debe ser preservado con respeto y dignidad.
