El integrante de la Comisión Canal Magdalena y ex presidente del Astillero Río Santiago y del Puerto La Plata señaló que la licitación carece de planificación integral y no contempla obras en el río Paraguay.
Pedro Wasiejko, integrante de la Comisión Canal Magdalena y ex presidente del Astillero Río Santiago y del Puerto La Plata, cuestionó la decisión de avanzar con una nueva concesión privada de la Hidrovía Paraguay-Paraná por 30 años. Afirmó que se trata de “la continuidad de un modelo que fracasó” y sostuvo que durante más de tres décadas no se cumplieron las promesas de mejorar la infraestructura, reducir costos para los productores ni modernizar integralmente el sistema portuario.
Wasiejko, que además es secretario general de la Federación de Trabajadores de la Energía, Industria y Afines (FETIA), señaló que la nueva licitación repite errores históricos y carece de una mirada estratégica regional. Según explicó, no existe una planificación integral que contemple el Alto Paraná, el Río Uruguay ni la conexión con el sistema marítimo, lo que impide optimizar el transporte y abaratar costos logísticos.
El dirigente advirtió que Argentina sostuvo durante años parte de la infraestructura utilizada por embarcaciones de Paraguay, Bolivia y Brasil, asumiendo costos vinculados a seguridad, balizamiento y mantenimiento. “No puede pretenderse que se hagan las cosas gratis”, afirmó, al recordar que el debate sobre los peajes y el uso del canal troncal generó fuertes tensiones regionales.
En relación con Formosa y el Norte Argentino, sostuvo que la nueva concesión “deja afuera” a la provincia porque no contempla obras de mejora sobre el río Paraguay ni políticas que fortalezcan la integración fluvial regional. También recordó que años atrás Paraguay debió avanzar con tareas de dragado por cuenta propia en sectores del Alto Paraná ante la falta de respuesta del Estado argentino.
Wasiejko también criticó que el Canal Magdalena continúe excluido de la licitación, al considerar que permitiría conectar de manera más eficiente el sistema fluvial con el marítimo, reducir costos y fortalecer la soberanía logística del país. Además, denunció que el pliego “está hecho a medida” del actual operador de la hidrovía y cuestionó que durante décadas se haya privilegiado un esquema de cobro de peajes con escasa inversión estructural.
