El organismo provincial solicitó al Gobierno nacional medidas ante el avance del proyecto ‘El Carrizal’ en Bolivia, que podría afectar al río Pilcomayo y al Bañado La Estrella.
La Defensoría del Pueblo de la provincia de Formosa solicitó la intervención de autoridades nacionales argentinas ante el avance del proyecto hidroeléctrico “El Carrizal”, impulsado por el Gobierno de Bolivia en el sur de ese país. El pedido fue dirigido al Ministro de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto, Pablo Quirno; al Jefe de Gabinete, Manuel Adorni; al Secretario de Turismo, Ambiente y Deportes, Daniel Scioli; y a la presidenta de la Comisión Unicameral de Ambiente y Desarrollo Sustentable del Senado de la Nación, Edith Terenzi.
Según informó el organismo, el proyecto se encuentra entre los departamentos bolivianos de Tarija y Chuquisaca, sobre la garganta del río Pilaya, uno de los principales afluentes del Pilcomayo, y sería alimentado por las aguas del río Camblaya. La Defensoría advirtió que la obra podría modificar el régimen natural de caudales, el transporte de sedimentos y la dinámica ecológica de la cuenca compartida entre Bolivia, Argentina y Paraguay.
Veinte científicos e investigadores de Argentina, Bolivia, Paraguay, Países Bajos, Reino Unido, Rusia y Estados Unidos firmaron un pronunciamiento en el que señalaron los riesgos ecológicos. Entre las consecuencias mencionadas figuran la afectación de áreas de desove de peces migratorios, como el sábalo, y la alteración de los ciclos de inundación. También advirtieron que la represa podría generar acumulación de sedimentos, ya que el Pilcomayo transporta más de 200 millones de toneladas al año.
“Colocar una muralla sobre un río principal en tiempos de cambio climático representa un riesgo ambiental significativo”, expresaron los investigadores. Sostuvieron que los impactos no quedarían limitados a Bolivia y que la obra modificaría caudales, sedimentos y procesos naturales que sostienen sistemas ecológicos y economías locales en Argentina y Paraguay.
Comunidades originarias de la región manifestaron su preocupación por la disminución del caudal del río Pilcomayo en los últimos años, especialmente en agosto y septiembre. Indicaron que la concreción del proyecto podría agravar la situación y generar dificultades para el acceso al agua, la pesca y las actividades productivas.
Los especialistas también mencionaron posibles consecuencias sociales, como la inundación de tierras cultivables, desplazamientos poblacionales y pérdida de territorios ancestrales. Desde la Defensoría del Pueblo de Formosa insistieron en la necesidad de que el Estado argentino intervenga mediante canales diplomáticos e institucionales para proteger el río Pilcomayo y el Bañado La Estrella.
