La bailarina y actriz Reina Reech afirmó que un médico le realizó un procedimiento en el ojo sin su consentimiento mientras estaba en el quirófano. El relato se dio en el podcast «Más Minas que Mamás (Resumido)» junto a su hija Juana Repetto y la conductora Vicky Gils.
Reina Reech declaró en el podcast «Más Minas que Mamás (Resumido)» que un médico le efectuó una cirugía estética sin su autorización mientras se encontraba bajo anestesia. Según su testimonio, la intervención original era para corregir su nariz y párpado, pero al despertar presentaba un corte que se extendía de un lado al otro del rostro.
El relato ocurrió durante una conversación con su hija, la influencer Juana Repetto, y la conductora Vicky Gils. «Me cortó acá y me estiró el ojo para mejorarme la mirada sin permiso», sostuvo Reech, al describir el procedimiento adicional que el médico realizó por iniciativa propia.
Reech explicó que la primera cirugía fue consecuencia de un accidente durante el rodaje de una película. «La primera fue un accidente que tuve filmando», indicó. Tras ese episodio, la nariz le quedó desviada, con una forma que describió como «muy hundida, muy chanchito». En esa instancia, el médico aprovechó para modificarle el ojo sin que ella lo supiera. «¿Qué pasa que me duele tanto acá? Porque a mí era la nariz y un touch en el párpado», recordó al despertar y notar la diferencia.
Juana Repetto y Vicky Gils reaccionaron con indignación y humor. «¿Tenías un tajo de acá a acá?», preguntó Gils. «Un tajo de acá a acá», confirmó Reech. La conductora respondió: «Qué hijo de p…».
El resultado de esa primera operación no fue el esperado. La nariz le quedó respingada, un estilo que en esa época era tendencia pero que a ella no le gustaba. «La respingada, que a mí no me gusta», afirmó. Esto la llevó a una segunda intervención para corregir lo realizado: le agregaron cartílago de atrás de las orejas para levantar la punta y darle una forma más acorde a lo que buscaba.
En el podcast también abordó los cambios físicos al dejar de bailar con la intensidad de sus años en el teatro de revistas, donde llegaba a hacer diecisiete cuadros por función. «Cuando dejé el movimiento tan feroz, empezaron a venir los kilitos. Seguía comiendo igual y me vinieron ocho kilos, que en mi contextura es un montón», contó. Admitió que, aunque en la vida cotidiana se sentía bien vestida y cómoda, había momentos en que el cambio le pesaba: «El tema era cuando me desnudaba, por ahí».
También se refirió a la menopausia. Describió los calores nocturnos con una imagen: «Iba así, abría la ventana desnuda y volvés a la cama. Tenés toda la transpirada, te tapás. Al que tenés al lado le tirás todo así, ¡pof!» Señaló que fue en esa etapa cuando sumó los kilos que más le costaron, con cambios en la piel y una energía distinta que la obligó a repensar su rutina. A punto de cumplir 70 años, Reech lanzó el Club RR +50, un programa de salud y movimiento para mayores de 50 que incluye clases de baile, canto y actividad física, y que celebra los 30 años de sus escuelas de arte.
