Un análisis de los datos económicos del primer semestre de 2026 revela una brecha entre la estabilidad macrofinanciera y la contracción del empleo formal, el aumento del trabajo no registrado y el cierre de empresas.
La Argentina transcurre el primer semestre de 2026 bajo una tensión económica que los indicadores macroeconómicos y los datos del mercado laboral reflejan de manera divergente. Según información oficial y de organismos privados, el equilibrio fiscal y la desaceleración inflacionaria coexisten con una caída de la industria manufacturera y la construcción, el cierre de 24.000 empresas y un 45% de trabajo no registrado.
En diciembre de 2023, el Banco Central implementó un cambio de régimen monetario no disruptivo. El instrumento principal de absorción de pesos (Leliq) había generado emisión endógena por el pago de intereses. Para resolver esa contradicción, se transfirieron las Leliq a pases pasivos a un día y, el 22 de julio de 2024, se suspendieron los pases para crear las Letras Fiscales de Liquidez (LeFi). Con ello, el costo de la absorción de liquidez pasó del BCRA al Tesoro Nacional.
En abril de 2025, se firmó un nuevo acuerdo de Facilidades Extendidas (SAF) con el Fondo Monetario Internacional por 48 meses. Ese financiamiento permitió la liberalización del cepo cambiario y redujo las brechas entre las cotizaciones del dólar (oficial, MEP, CCL, blue). En 2026, el BCRA orientó su estrategia a la acumulación de dólares en el mercado abierto.
La inflación se desaceleró y la pobreza monetaria descendió del 45% en 2023 al 36,2% a fines de 2025, según datos oficiales. No obstante, el Observatorio de la Deuda Social de la UCA señaló que esa mejora responde a la caída de la inflación y no a una recomposición del poder adquisitivo ni del consumo.
El Producto Bruto Interno (PBI) mostró un incremento interanual del 3,5% hacia fines de 2025, traccionado por sectores extractivos como la pesca, el agro, la minería y la intermediación financiera, que demandan baja mano de obra. En contraste, la industria manufacturera y la construcción acumularon dos años de contracción del consumo interno. Se registró el cierre de 24.000 empresas y una caída del empleo formal, mientras el trabajo no registrado alcanzó al 45% de los ocupados.
Encuestas recientes indican que los cuatro problemas más graves identificados por los argentinos están vinculados a la economía doméstica. La UCA acuñó el concepto de «estrés económico» para describir la situación de familias con salarios a la baja y endeudamiento crónico para financiar el consumo diario.
En el plano laboral, la restitución del impuesto a las Ganancias alcanzó al 20% de la masa laboral. La conducción de la CGT no declaró medidas de conflicto. Dirigentes sindicales históricos priorizan la preservación de sus estructuras, según fuentes gremiales consultadas. La parálisis sindical se atribuye al miedo a la desocupación y a la fragmentación del mercado laboral.
El presidente Javier Milei, durante su intervención en el foro Latam Economic Fund 2026, acusó al periodismo de atacar al gobierno nacional y de falsear datos de la realidad. Cronistas presentes en el evento observaron al mandatario con semblante hinchado, gestualidad ralentizada y tonalidad de voz aletargada.
Encuestas de opinión pública muestran que casi 4 de cada 10 hogares proyecta que la situación del país empeorará este año.
