La Universidad Nacional de Formosa atraviesa una reestructuración en sus programas de asistencia estudiantil, mientras que declaraciones juradas ante la Oficina Anticorrupción muestran un aumento en los activos de sus principales autoridades.
La Universidad Nacional de Formosa (UNaF) registra modificaciones en sus políticas de bienestar estudiantil. Según datos recabados, las becas de ayuda social se han reducido o dejado de liquidarse. El sistema de compra de bandejas del comedor universitario fue reemplazado por un servicio de explotación privada.
Informes de la Oficina Anticorrupción (OA) y de la plataforma Indicadores Argentina detallan la evolución patrimonial de funcionarios de la institución. Los documentos, identificados con las nomenclaturas 1000173886.jpg, 1000173897.jpg y 1000173905.jpg, exponen cifras al cierre del período fiscal 2024.
El rector Augusto Parmetler declaró una fortuna consolidada en cuentas y depósitos financieros por 23 millones de dólares. La coordinadora Zully Mabel Rivero presentó activos en plazos fijos y cajas de ahorro en moneda extranjera por 9 millones de dólares, con evolución ascendente desde su ingreso en 2017. El secretario académico Ramón Alberto Barboza asentó un depósito en caja de ahorros por 1.024.395 dólares, además de vehículos y propiedades inmuebles.
Los organismos de control investigan si la suspensión de programas de asistencia y la privatización de servicios básicos guardan relación con el incremento patrimonial de la cúpula directiva. Las presentaciones administrativas y judiciales en curso buscan determinar responsabilidades penales e institucionales.
