En los últimos días, se ha registrado un alarmante aumento de hechos de arrebatos en distintos puntos de la ciudad de Formosa, un fenómeno que pone en evidencia la creciente inseguridad que afecta a los ciudadanos. Los arrebatos, que se están llevando a cabo en pleno día, se han convertido en una práctica cada vez más común, y en muchos de los casos, los delincuentes se movilizan impunemente en motocicletas, lo que les permite escapar rápidamente tras cometer el ilícito.
Una de las víctimas más reciente que quiso hacer público el hecho es una joven que el viernes pasado se encontraba saliendo del Hospital de Día del barrio 2 de Abril. Mientras caminaba con su celular en la mano, un arrebator se le acercó rápidamente en moto y le quitó el dispositivo, huyendo sin que la joven pudiera reaccionar ante el ataque. Este hecho es solo uno de muchos que se vienen registrando, y lo que resulta aún más preocupante es que los delincuentes actúan sin ningún tipo de temor a ser detenidos, a pesar de que estos delitos ocurren a plena luz del día.
Las zonas cercanas a colegios, escuelas y Universidad Nacional de Formosa (UNaF) también se han convertido en blancos frecuentes de estos malvivientes. El flujo constante de estudiantes y personas que se movilizan por estas áreas parece ser aprovechado por los delincuentes, quienes no dudan en atacar a los transeúntes y robarles sus pertenencias, generando un clima de miedo e incertidumbre entre los habitantes de la ciudad.
La situación exige una respuesta urgente por parte de las autoridades policiales, ya que la falta de seguridad y el aumento de estos hechos delictivos están afectando la calidad de vida de los formoseños. Es importante que se tomen medidas para prevenir estos arrebatos y garantizar la seguridad de todos, tanto en las zonas más transitadas como en aquellos puntos más alejados de la ciudad donde también se han registrado incidentes de este tipo.