La diputada (renunciante) convencional suplente de Nuevo País, Beatriz Chaparro, anunció su renuncia al cargo pocos minutos después de su asunción. La decisión, que se conoció tras la primera sesión en la que participó, se debió, según la propia Chaparro, a la falta de tratamiento de un proyecto que había presentado. Asi lo explicó durante una entrevista con el programa radial «Exprés En Radio FM VLU 88.5» del Grupo de Medios TVO.
«Fui de más»: Los motivos de una renuncia inesperada
Chaparro relató que su asunción como diputada suplente fue una «sorpresa» para ella. «Nunca pensé que asumiría», dijo, en referencia a la posibilidad de ocupar el cargo. La exdiputada contó que el mismo día en que juró, presentó un proyecto de ley relacionado con el ámbito de la salud. «Cuando después de asumir voy y pido que se trate sobre tabla en la sesión. Nadie dijo nada, nadie ni ni nada», explicó. La falta de interés de sus pares en debatir la iniciativa la llevó a tomar una decisión drástica. «Cuando pide la presidenta que se levante la mano ¿Y a quién le interesaba? A nadie le importó. Entonces, estoy de más. Me retiré».
La exdiputada enfatizó su postura de no estar en un lugar donde sus propuestas no sean consideradas. «Si voy a pelear, voy a discutir, tiene que ser con con algo que me justifique que yo sepa qué es lo que estoy defendiendo y qué es lo que estoy peleando y qué es lo que levanto la mano».
La estabilidad laboral en el sector de salud, el eje del proyecto
El proyecto de ley que Chaparro había presentado tenía como foco la estabilidad laboral de los trabajadores del área de salud. A pesar de que la provincia goza de un buen modelo sanitario, la exdiputada señaló que los trabajadores de este sector se enfrentan a maltratos y carecen de un respaldo legal sólido.
«La gente de salud está pasando muchas cosas», afirmó. Un punto crucial que destacó es la precaria situación laboral que viven muchos de estos profesionales, quienes son «formalizados» en lugar de ser contratados por un período de tiempo definido. Esta situación, según Chaparro, permite que sean despedidos «cuando a ellos se les da la gana», sin un marco legal que los proteja.
El proyecto también abordaba otros temas cruciales, como la posibilidad de una jubilación temprana para los enfermeros, reconociendo el desgaste físico y emocional de su trabajo, y la importancia de que la Ley de Carrera del personal de salud esté completamente en vigencia para despolitizar los nombramientos. Chaparro subrayó la injusticia de que personas con años de experiencia sean desplazadas por individuos con «acomodo político». «Que la gente no venga por acomodo político a entrar a trabajar, hay gente que tiene años de trabajar, excelente personal y resulta que viene otro porque está acomodado con el gobierno de turno y se comen los cargos como si fuese nada».
«A mí nadie me lleva de las narices»: Descartando rumores
Durante la entrevista, Chaparro desmintió rotundamente los rumores que la vinculaban a decisiones tomadas bajo la influencia de terceros, particularmente de la líder de su partido, la doctora Gabriela Neme. «A mí nadie me lleva de las narices, justamente por eso soy antitodo», sentenció. Aunque admitió que conversó su decisión con la doctora Neme y el abogado, dejó en claro que la renuncia fue una determinación personal.
«Yo hago lo que yo creo que debo hacer y lo que tengo que hacer. Y si no voy a hacer, me voy. Así de sencillo». Chaparro reiteró su apoyo a Neme, a quien conoce desde hace años, y aclaró que si bien trabaja con ella, no recibe órdenes.
Aclaración sobre su asunción y los rumores de «quilombo»
Para cerrar la entrevista, la exdiputada aprovechó el espacio para aclarar una serie de rumores que circularon en torno a su asunción. Con voz firme, desmintió haber causado disturbios para ingresar al recinto, como se había rumoreado, y aseguró que fue tratada con amabilidad. También desmintió haber llegado en la camioneta de Gabriela Neme. «A mí no me llevó absolutamente nadie a la legislatura. Que yo a la legislatura a dos cuadras de la legislatura dejé mi moto y me fui caminando», afirmó.
Con estas declaraciones, Beatriz Chaparro cerró un capítulo en su breve carrera como legisladora, dejando en claro que su salida se debió a un profundo compromiso con sus convicciones y a la convicción de que su voz, y la de los trabajadores que representaba, no estaba siendo escuchada.